La seguridad del Presidente…



Andrés Manuel López Obrador dijo varias veces que al ganar las elecciones y convertirse en Presidente de México seguiría siendo el mismo, que no viviría en Palacio Nacional y el Estado Mayor Presidencial desaparecería,  que quien le cuidaría sería el pueblo.

Pues AMLO ganó la elección, es ya presidente electo de México y da señales de que cumplirá su palabra, no quiere seguridad e insiste en que el  Estado Mayor Presidencial no estará a su servicio personal.

Es bueno que dé muestras que cumplirá su palabra, pero también le deben proteger, Enrique Peña Nieto le ofreció seguridad,  él rechazó, dice que a él le cuidará el pueblo, es un acto de confianza pero igual puede ser de irresponsabilidad, y en un país complicado como el nuestro más.

No es que dudemos que la gente lo quiera proteger, pero también debe estar consciente que como en todos lados hay gente  que no busca quién se la hizo sino quién se la pague, que así como hay gente que le quiere puede haber quien le odie o responda a un interés oscuro, razón por la que se le debe proteger.

Ojalá  cambie de opinión con lo que respecta a su seguridad, porque puede ser que sean miles y miles de ciudadanos los que quieran y cuiden al futuro Presidente, pero también es verdad que el exceso de confianza le puede traer complicaciones, por lo tanto sería hasta irresponsable que el mandatario no cuente con seguridad profesionalizada.

De hecho el que el Presidente cuente con seguridad es bueno, hasta obligatorio, en primera porque el mandatario debe ser custodiado y auxiliado por cualquier percance, hasta automovilístico.

Mire, ayer mismo cuando  era trasladado a Palacio Nacional, a su Casa de Campaña y a reuniones que son ya parte de la agenda de un mandatario nacional, la gente tratando de saludarlo se lanzaba sobre él poniendo en riesgo su integridad física.

Camarógrafos y reporteros se le cruzaba hasta en motocicleta a su paso, le empujaban, todos con el fin de tomar la mejor fotografía o poder entrevistar al futuro presidente hacían malabares para situarse cerquita de su auto aun en movimiento pudiendo ocasionar un accidente.

De hecho él mismo les pedía que se separaran tantito, que lo dejaran caminar, no lo apachurraran, insistimos, el Presidente de México debe tener seguridad por todo, hasta por los tiempos para llegar a cualquier lugar.

No se requiere del montón de camionetas circulando a alta velocidad o personal prepotente que le retire a la gente, solo se requiere resguarden su integridad física y le faciliten traslados.

Digo, si hasta en cualquier municipio presidentitos traen escoltas, no hay porqué el mandatario nacional deba renunciar a su seguridad.

Cierto es que quiere seguir teniendo el contacto con la ciudadanía, manejarse austeramente, pero también debe estar consciente que será el representante de una nación y que se le requiere sano, salvo y a tiempo para que pueda atender los problemas que le aquejan a México.

En fin, la situación es que el Presidente electo de México sigue sin ser cuidado por el Estado Mayor Presidencial, se conduce por la ciudad en su coche solo con su chofer, claro que es bueno verle sencillo, pero también es muy arriesgado.

Insistimos el Presidente de la Nación debe tener protección, si quiere moderada, discreta o hasta disfrazada pero es su obligación tener seguridad, no es solo por él, es por el país y su tranquilidad.