¡La política, las redes y los zorros!



 

Si Joseph Goebbels, viviera, sería un fanático de las redes sociales, después de todo el viejo zorro de la comunicación, era experto en el engaño; y lo que, a Hitler, le costaba difundir días, en esta época, le seria suficiente con un Twitter, por las mañanas y al cerrar la noche, sus comentarios sería trending topic.

Si las redes hubieran existido con Abraham Lincoln o con Emiliano Zapata, quizás la democracia en Estados Unidos, no tendría a Trump en la presidencia, y la revolución mexicana, jamás hubiera hecho historia a través de los millennials. 

Aun en mi edad, me toco ver, como una avioneta en pleno vuelo arrojó, propaganda negra, sobre un candidato opositor a la presidencia municipal de Reynosa, allá por 1999, casi en la extinción del siglo pasado. Las redes sociales aún no existían y se convertirían en virales.

Como a través de la televisión, se difunden mensajes y Jacobo Zabludosky, vocero del régimen, aderezaba las notas, para darle la importancia y el mensaje, para cierto sector poblacional, un mensajero que, durante más de 3 décadas, el sistema uso como su mensajero, predilecto.

Hoy en día la redes, hacen para la política, el instrumento perfecto, para su crucifixión o engrandecimiento; la benditas redes sociales, dan a conocer casi en vivo, los hechos reales, el México real, de los que vivimos fuera de la burbuja de la transformación populista.

La redes sociales, hacen que los lobos, ataquen sin censura, que los coyotes, se lleven la carroña y que las hienas, sean los animales más tiernos, comparados con un “chairo”, que, bajo seudónimos, perfiles falsos, bots, trolls, ataquen a quien piensa de manera diferente, ofendiendo y dando rienda suelta a su anonimato feroz.

Son tan fuertes la redes sociales, que ya existen expertos en estudiar los perfiles, saber si uno u otro es falso, quedan atrás aquellas pruebas de huellas digitales, de los retratos hablados, lo “Inn” ahora es un perfil en redes sociales, cualquiera que esta sea. 

Pero atacar con perfiles falsos, se ha convertido en el deporte favorito del gobierno, sus seguidores y chairos, atacan, ofenden, pero esconden su rostro, la cobardía de la anonimato, ha llevado a serios problemas sociales, a dividir a un país, lastimado por la corrupción, por la violencia y ahora por la benditas redes sociales.

Las redes sociales, la política y los zorros, cruzan su camino todos los días, y la base de la comunicación moderna, paso de ser de aire a personalizada, a través de un dispositivo móvil, donde el espectador opina y participa. 

El péndulo de las redes, a llegado alto, lo que sigue es su baja, pero aun no se sabe cuando, lo cierto es que la comunicación efectiva, se ha convertido en un híbrido de lo cotidiano y la modernidad, dando al receptor, momentos e información a la hora que sea, a través de medios convencionales, que ya están en redes sociales, pero sus plataformas son enormes, y el uso de la redes a su favor, las hace más potentes al llegar a públicos indómitos, que jamás soñaron alcanzar. 

Sin la redes, nunca hubiéramos sabido en México de Evo Morales, de los problemas de Chile y el presidente Piñera, de los Twitter Trump, y mucho menos del culiacanazo, de la ocurrencias mañaneras, y de una política de propaganda, que lo único que ha hecho, es renunciar a su responsabilidad institucional. 

Al tiempo. 

 

chanorangel@live.com.mx