La importancia de un canciller



 

La Secretaría de Relaciones Exteriores es una de las secretarías de Estado que integran el denominado gabinete legal del Presidente de México. Es el despacho del poder ejecutivo federal con funciones de Ministerio del Exterior.

Es la encargada de diseñar, planear, ejecutar y coordinar las políticas públicas en materia de relaciones exteriores. Lo anterior incluye, coordinar al resto del gabinete, en el ámbito de sus propias responsabilidades fuera del país.

Dada la importancia de la cancillería, es necesario que el canciller reúna ciertas habilidades políticas, sociales  y de gestión, además de un amplio sentido común –el menos común de los sentidos–.

En México es Marcelo Luis Ebrard quien está encargado de representarnos internacionalmente, y de su capacidad de negociación no me queda ninguna duda, tuvo buenos maestros: fue secretario general del PRI capitalino y colaborador en la Secretaría de Relaciones Exteriores. En 1992 fue nombrado Secretario de Gobierno en el entonces Distrito Federal y, en 1993, subsecretario de Relaciones Exteriores. Ambos cargos, mientras Camacho Solís era regente en el DF.

Hoy Marcelo Ebrard tiene a su cargo la difícil tarea de mantener relaciones amistosas con presidentes de difícil trato como Donald Trump.

Hace algunos días Ebrard se reunió en La Casa Blanca con Jared Kushner yerno y asesor del presidente Trump, así como otros funcionarios del gobierno de los Estados Unidos, su objetivo fue presentarles el plan de desarrollo para los países de Centro América, siendo México uno de ellos. 

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores  hizo un llamado a las instancias internacionales para apoyar las acciones que está haciendo el gobierno mexicano en el sur del país para reducir la violencia y aumentar el crecimiento, ya que si no se tiene un apoyo internacional contundente es muy difícil suponer que se va a encontrar una solución para las miles de personas que están decidiendo migrar por la pobreza y las condiciones de inseguridad.

Ebrard dijo  que se requiere que Estados Unidos invierta más de 10 mil millones de dólares en el llamado “Plan Marshall” para el desarrollo del Triángulo Norte de Centroamérica –El Salvador, Honduras, Guatemala y México.

No podemos considerar muy fácil la misión de convencer al presidente Trump de financiar con 10 mil millones de dólares estos países de Centro y Norte América, evento que se complica aún más después del anuncio del  incremento de aranceles a productos mexicanos como el acero.

Fue nuestro canciller el elegido para encabezar la delegación mexicana para resolver el problema de los aranceles con los Estados Unidos, gran responsabilidad.

En otro tema relacionado les platico que México pertenece a  La Comisión Económica para América Latina y el Caribe, que es una de las cinco comisiones regionales de las Naciones Unidas; cuenta con 45 países y 13 miembros asociados, se fundó para contribuir al desarrollo económico de América Latina, coordinar las acciones encaminadas a su promoción y reforzar las relaciones económicas de los países entre sí y con las demás naciones del mundo. 

Actualmente intenta regirse bajo un Plan de Desarrollo Integral, mismo que recomienda a los países de Centroamérica y México quitar subsidios –principalmente a los combustibles–, elevar la recaudación fiscal, y mejorar el gasto público para fomentar el desarrollo en la región y evitar la migración forzada. 

El Presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que el Plan de Desarrollo Integral es muy importante para México y los países hermanos de Centroamérica porque va al fondo del problema; y uno de los principales problemas que tiene México con América Latina es la migración, misma que origina tensión entre la relación de México y Estados unidos.

El Canciller Marcelo Ebrard, por su parte, señaló que el Plan de Desarrollo Integral incluye todas las perspectivas que deben ser tomadas en cuenta para el bienestar social, para que nuestros países tengan no solamente crecimiento económico sino también desarrollo social.

Ebrard también asistió a Berlín, Alemania, participando en la Conferencia de Ministros para América Latina, siendo su principal objetivo conseguir recursos económicos para impulsar infraestructura en Guatemala, El Salvador y Honduras, a fin de que se generen empleos y con ello disminuya la migración hacia el norte; y afortunadamente lo logró pues el ministro Heiko Mass acepto otorgarnos su respaldo.

México es el principal socio de los alemanes en la región, así que intensificarán su apoyo en innovación, energía, y cambio de la industria automotriz. 

Alemania desde principios del siglo pasado ha buscado tener mayor injerencia en México –lo cual nos costó la revolución, y creo que su influencia sin duda alguna sería mucho más benéfica para los mexicanos, que la influencia que tenemos del vecino país del norte..

Sin duda alguna, es una buena noticia que México busque consolidar sus relaciones con socios comerciales  independientes a los Estados Unidos, que nos fortalezcamos como región para ofrecer servicios y productos de calidad que nos ayuden a repuntar como país emergente.

Más allá de la “victoria pírrica”  que pudiera  representar para Ebrard la suspensión temporal de la imposición de los aranceles del Twittero Trump.