La gran encuesta



¡Ya falta menos! Seguramente esa fueron las expresiones que compartieron los debatientes la noche de anoche. Allá en la hermosa Mérida, Yucatán. Donde se realizó este ejercicio democrático, dejando más dudas que respuestas.

Aunque se coincide que Ricardo Anaya fue el ganador absoluto del tercer y último debate, también queda claro que, las preferencias no cambiarán mucho la elección presidencial. 

Pero la gran duda viene, con los estados y las elecciones concurrentes. Primero la “GRAN ENCUESTA” mandada a hacer, por los barones de las empresas, para salir de una vez de dudas, dio unos resultados increíbles. Primero que a pesar de lo que se diga y se mande, MORENA, no ganará el carro completo, que los 9 estados en disputa, le alcanzará para 3 o 4, no más.

También que del Congreso federal, no obtendrá mayoría, y aunque su número superará los 200, estará en tercios el Congreso de la Unión, incluyendo la Cámara de Diputados. Además con el agregado, que de manera local, en alcaldías, y Congresos locales, MORENA, no saldrá también librado como se esperaba, ahí los partidos gobernantes, serán amos y dueños de la operación. Aunque a nivel nacional la historia sea  distinta.

Entonces en términos reales, a pesar de que Andrés Manuel se perfila en primer lugar, aun falta la operación del “Día D” donde está a cargo de gobernadores, alcaldes y líderes regionales y es ahí donde el partido de AMLO, muestra sus mayores deficiencias.

Ahora bien, si Ricardo Monreal, sabía de estos números, entonces claro está su enojo, y su despotricada en contra del gobernador Cabeza de Vaca, quien desde que ganó con apabullante victoria, ha construido y hecho alianzas políticas estratégicas, que le permiten gobernar y tener el control político del estado, como lo marcan los cánones de la política.

Con la gran encuesta, se muestra dos cosas importantes, primero que: la presidencia de la república en juego es un tema aparte de lo local. Que a pesar de ir muy arriba en las preferencias electorales El Peje, eso no demuestra nada en las candidaturas locales. 

 

En segundo término, que la gran ola, que esperaban los candidatos sin hacer campaña es ficticia, y aun les quedan 2 semanas para trabajar. Que aquellos que se tiraron a la hamaca, en espera del Tsunami Guindo, ya se pueden ir despidiendo. 

Y por último muy claro está, que la elección federal es un boleto, y otro muy distinto la contienda local.  Espero que los detractores lo entiendan, para que realmente sea de alto nivel la competencia. Al tiempo.

 

chanorangel@live.com.mx