La fe en Dios



Reflexión: “Porque de cierto os digo que cualquiera 

que dijere a este monte: Quítate y échate 

en el mar, y no dudase en su corazón, sino 

creyere que será hecho lo que dice, lo que

diga le será hecho. Por tanto, os digo que 

todo lo que pidiereis orando, creed que lo 

recibiréis, y os vendrá.

                                                               Marcos 11:23-24

Mi reflexión el día de hoy es para quienes no encuentran solución a sus problemas, yo les pregunto: “¿Usted apreciable lector y hermano, ya se puso en manos de Dios?. A qué montaña se está enfrentando ahora.

¿Un matrimonio difícil, enfermedad, alguna hipoteca sin poder cumplir en el plazo del pago, un pecado al que no puede derrotar?. Sea lo que sea, la solución está en que se dirija a esa montaña y le diga: “¡Quítate”!.

Jesús vino para devolvernos nuestra autoridad en la tierra, a todos los que en él creen en la tierra a fin de poder ejercitar la oración y la fe para traer la voluntad de Dios del ámbito espiritual a la esfera terrenal afectando a nuestra vida aquí y ahora.

La característica de una persona justa es la fe en Dios. Usted debe conocer a Dios para tener fe en Él. La clave para mover montañas es realmente conocer a Dios y habitar en su presencia.

El justo vive por la fe en Dios y no confía en sus propias capacidades y en lo que otras personas puedan hacer por él, Jesús lo dijo: “Tened fe en Dios” (Mateo 11:22).

No eleve sus problemas hasta un nivel en que se conviertan en su ídolo. Usted sirve a un gran Dios que es fiel para liberar a su pueblo de todos sus problemas (Salmo 34:17, 19).

Camine en fe. La oración puede cambiar las cosas. La adoración puede cambiar las cosas. Su fe puede mover montañas. Usted prospera aún en los tiempos malos. Sea un dador. Sea un adorador. Sea obediente. Viva de forma transparente. Dios lo prosperará y lo bendecirá.

Por ello, cuando se interponga un problema en su camino, ponga su confianza en Dios. Tenga fe en Dios para poder decir a su montaña: “Quítate y échate en el mar”, y si no dudas en tu corazón, sino que crees que lo que dices sucederá, recibirás cualquier cosa que digas.

Aprenda a decir: “¡Quítate!”. Tu fe en un Dios grande es la clave para esto. Si usted habla en fe, su fe puede mover montañas. Cuando algo se interponga en su camino, háblele.

Por cierto no hay ningún programa de gobierno que lo agravie, que pueda mover su montaña. No se desanime ni se enrede en montañas económicas y en otros problemas que le desgasten. Usted tiene el poder para mover montañas. Dios siempre está sentado en el trono. La salvación no se trata solamente de ir al cielo.

Sino también de gobernar y reinar en su autoridad en la tierra. No se trata vivir en el reino de Dios. Estamos viviendo en la era del Reino ahora; la era de salvación, liberación, gloria, gracia, poder y prosperidad. Tu fe es la clave para que todo esto suceda. 

Por ello, apreciable lector, si no has aceptado a Cristo, te invito a que lo hagas en este momento, Él quiere gozarse contigo, de las maravillas que te dará, por su misericordia y amor. 

Dios bendiga ricamente a mis lectores.