¡La 4T en Centroamérica!



 

 

Desde muy temprano en la administración federal, dio muestras de lo que seria la transformación moderna y política de nuestra país, todos confiamos en que el cambio sería verdadero; sin embargo, los últimos hechos han demostrado lo contrario. 

Las mañaneras como han bautizado las conferencias de prensa del Presidente López Obrador, han servido para ganar la agenda mediática y para enfrentar a sus adversarios en una arena pública.

Ahora el enojo nacional, no es contra de los opositores a los que llaman fifís o conservadores; por primera o segunda vez el presidente AMLO recibe rechazo en sus eventos públicos, la política de puertas abiertas, en migración no fue medida con sigilo y meticulosamente, como todo en este sexenio, al vapor y los resultados han sido catastróficos. 

Ahora estamos a merced de los Estados Unidos, que con un presidente Trump  en plena precampaña y con ciertos arrebatos ha puesto a los mexicanos de rodillas y con un gobierno mexicano sumiso. 

Pero mire, si los albergues eran un problema donde los migrantes se la pasan sin hacer nada durante las 24 horas del día, en la frontera de Tamaulipas las cosas empiezan a tener repercusiones una vez que las familias que habitan en la franja fronteriza han empezado a alzar la voz de protesta. 

Por si fuera poco, también los apoyos al agro mexicano han quedado, prácticamente fuera de la política de la 4T, el argumento “la corrupción” y esto nos lleva a asimilar aquella vieja teoría de paz, que con esa bandera, se armaron todas las guerras en el siglo XX. 

Prospera, estancias infantiles, medicamentos en el IMSS, Procampo, Instituto del Emprendedor, CONACyT y muchos proyectos y programas están siendo cancelados y tirados a la basura, como si el dinero de estos proyectos fuera para abusos y corruptelas, algo se tiene que hacer, si no en corto tiempo estaremos  sufriendo las consecuencias, de un gobierno sin ton ni son. 

Regalar dinero en México es abominable, pero regalar dinero al extranjero es una verdadera estupidez. Más cuando las necesidades de nuestro país están latentes en todos los aspectos de la vida cotidiana, 30 millones de dólares al El Salvador y 100 MDD a Honduras, la austeridad republicana ha quedado al desnudo.

Sin embargo, los países económicamente las fuertes no regalan su dinero, porque saben y lo saben muy bien, que regalar dinero nunca resuelve nada, algo tendrá que aprender este gobierno de países como  Finlandia, Noruega, Alemania, Suecia, Holanda, Dinamarca, Canadá y Gran Bretaña, que seguramente este presidente no conoce, porque el mundo no le importa y su burbuja, está por reventarse. Al tiempo.

 

chanorangel@live.com.mx