Jóvenes resilientes



Con motivo del Día Internacional dedicado a la Discapacidad y  aprovechando la política incluyente que tiene La Verdad de Tamaulipas de abrir generosamente sus páginas a personas que como yo vivimos con discapacidad, me permito compartir con ustedes los siguientes comentarios. 

Discapacidad es un término general que abarca las deficiencias y limitaciones físicas de las personas y las restricciones que pone la sociedad a su participación. Por consiguiente, se trata de un fenómeno complejo producto de la interacción entre las características del organismo humano y las características de la sociedad en la que se vive.

Hasta ahora, la discapacidad ha sido vista por la sociedad a través de dos modelos: el médico y el social. El primero considera a la discapacidad como un problema de la persona directamente causado por una enfermedad, trauma o accidentes, que requiere de cuidados médicos prestados en forma de tratamiento individual por profesionales. Por lo tanto está encaminado a conseguir la cura o una mejor adaptación de la persona con discapacidad a la sociedad donde vive. El segundo la considera como un problema de origen social, por lo cual  está centrado en la completa integración de las personas con discapacidad a la sociedad.

Este modelo social, en su forma actual busca la inclusión social integral de las personas con discapacidad y no solo su integración con grupos de personas sin discapacidad.

El primer círculo de la inclusión social, es el familiar, ya que los padres son los primeros en aceptar o discriminar a una persona con discapacidad, así como también, son los mejores guías. Por consiguiente las amistades y campo laboral.

Por lo tanto, la discapacidad no es solo un atributo de la persona sino un complicado conjunto de condiciones, muchas de ellas creadas por el entorno social.

Los orígenes, tipos y grados de discapacidad son muy diversos; pero lo más frecuentes son: la visual, la auditiva, la motriz y la intelectual.

En mi experiencia personal y en mi formación profesional en la Licenciatura de Educación he encontrado que un concepto central para enfrentar los retos de la discapacidad es la resiliencia. Ser una persona resiliente, es aquella que vence las adversidades para sobresalir en la vida y cumplir sus sueños.  

En Tamaulipas hay muchos ejemplos de jóvenes resilientes. Entre ellos se encuentran varios amigos míos como Pablo, que es ciego, sin que eso le haya impedido convertirse en un atleta ganador de una medalla. Además cantante extraordinario y tiene la habilidad de tocar varios instrumentos musicales. 

Otro ejemplo es Gerardo Rodrigo con pese a su Esclerosis Múltiple, ha logrado con altas calificaciones graduarse como master en agronomía, cursar al mismo tiempo varias carreras y darse tiempo para ayudar a otras personas con discapacidad, creando la asociación civil “Cuidharte”.

Una joven amiga admirable es Tania Lizeth que por su discapacidad motriz utiliza silla de ruedas y que tiene tanto entusiasmo para vivir que es integrante de grupo de baile adaptado.

También tengo la amistad de la joven Lic. María de la Cruz, que es persona sorda y que acaba de ser distinguida por el gobernador como ganadora del Reconocimiento de Jóvenes Destacados 2017 otorgado.

Todos estos amigos, no solo son inspiración para mí como persona con discapacidad visual,  sino considero que son también ejemplos de voluntad, disciplina, gusto por vivir y resiliencia  para los que no tienen ninguna discapacidad.

Soy un joven con debilidad visual por Retinosis Pigmentaria. Estoy egresando de la UAT, como Lic. en Ciencias de la Educación, especializado en tecnología educativa, con diplomado en competencias pedagógicas y digitales para el docente, investigador de tecnología adaptada en tiflotecnología y creador del grupo social Sensibilización Social.

Tengo la satisfacción de decir que en nuestra lucha por desarrollarnos al máximo posible, los jóvenes con discapacidad no estamos solos. Existen instituciones y organizaciones que apoyan la inclusión social como lo son Unidad de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER), el Centro de Atención Múltiple (CAM), Centro Asistencial para Ciegos y débiles visuales “Camino de Luz” y la Coordinación de Atención a personas con Discapacidad (CODIS) en la UAT. 

Algo que también es muy  importante es que ya se están realizando Feria a de empleo incluyente para personas con discapacidad, organizadas por la Secretaria del Trabajo Estatal y Entrale.orgl.

Pese a estos avances, debemos aceptar que aún hay mucho trabajo por hacer en todos los aspectos, desde el médico hasta el laboral, solo es cuestión de establecer sinergias entre familiares, doctores, tecnólogos, abogaos y empresarios con otros Estados avanzados en el entorno incluyente.

Finalmente te invito a ti que me estás leyendo, a integrarte al trabajo de este hermoso equipo incluyente. No precisamente tienes que acudir a un lugar para ayudar, puedes hacerlo desde el lugar donde trabajes y vives. También en tu vida cotidiana apoyando y respetando los derechos de a las personas con discapacidad, cuando  vayas en el transporte público, cuando ocupes los cajones para estacionar tu auto, cuando ofrezcas empleo a solicitantes con discapacidad, hasta cuando vayas a realizar una operación bancaria.

Es importante que estés consciente de nadie sabe cuando, por alguna circunstancia de la vida podrías tener un integrante de tu familia con discapacidad o ser tú mismo una discapacidad.

Día a día, se ha ido abriendo camino a la inclusión social de personas con discapacidad. Lo que estamos construyendo es un mejor mundo para todos, con discapacidad o sin ella.