Hoy…



 

Con ese oficio de vida que poseía Osho, el místico indio, gurú y maestro espiritual decía: “No tengas ninguna expectativa. Si algo aparece en tu camino, agradécelo. Si nada viene, no es necesario que venga… no lo necesitas.” Sólo regocíjate con el poder de tu salud y de la vida… lo demás llega por añadidura. 

Los abuelos de Güémez, sabios como la naturaleza, acostumbran a viajar ligeros de equipaje, a vivir el milagro del HOY a plenitud, sabiendo que no existe hombre poderoso que pueda cambiar el pasado, tampoco aquel que tenga la habilidad de hacer que el mañana se adelante, porque saben que el futuro se construye desde el HOY.

Además, si en la oración que de niños nos enseñaron decimos: “Padre nuestro… danos HOY…” porqué habremos de preocuparnos por el ayer o angustiarnos por el mañana, mejor ocupémonos del HOY, ahí está la fuerza de la vida, recuerda que:

HOY, Dios tiene un plan amorosamente enorme para ti… Confía.

HOY, ama, que amar es la mejor manera de armonizar tu vida con el cosmos y de trascender.

HOY, toma tus problemas sabiendo que no son tuyos y arrójalos al aire, después abre tu alma para que entren los cientos de milagros que la vida tiene para ti.

HOY, recuerda que la vida es corta, disfruta los instantes de cada día, comparte el gozo de vivir.

HOY, recuerda que en la NASA hay un letrero que dice: “Las abejas aerodinámicamente no están hechas para volar… pero ellas no lo saben”1 así que tú, que estás hecho para triunfar y ser feliz, que nadie menosprecie tú valía, que nadie te diga que no se puede.

HOY, recuerda que has sido creado de forma maravillosa, por lo tanto eres la manifestación más perfecta del amor, deléitate con el milagro de tú vida.

HOY, recuerda que cuando andas de malas, con odios, resentimientos y criticando, cancelas todas tus potencialidades, no olvides que eres un ser hecho para la grandeza.

HOY, confía en que la fuente de tu vida tiene lo mejor para ti.

HOY, experimenta, goza de una paz interior excepcional, sabiendo que eres especial, da gracias por el milagro del nuevo día, de tu salud, de tu familia, de tu trabajo, ser agradecido empodera tu existencia.

HOY, utiliza los dones que la vida te ha dado para ser feliz primero contigo mismo, después con quienes te rodean, luego con tu universo; deja que la sabiduría y el amor fluyan naturalmente por tu torrente sanguíneo.

HOY, abre “los ojos de tu espíritu” y descubre la abundancia de bienes que existen para ti.

HOY, aprende con humildad que lo que obtienes nace de tus pensamientos. Pregúntate qué quieres de la vida y aprendiendo de tu silencio interior, escucha la voz del corazón, no vendrá en mensajes, sino en sensaciones y emociones; recuerda que todo lo que se pide con FE… llega.

HOY, recuerda que tu transformación es lingüística, confía en el poder de tus palabras y pensamientos, esos te dan la visión del mundo, reemplaza tus ideas de escasez por las de abundancia, las de enfermedad por las de salud, las de tristeza por las de alegría. Piensa más en lo que quieres, que en lo que no quieres.

HOY, sabiamente recuerda que “cuando tienes la idea de que: ‘si gasto, mañana no tengo’, es como si el sol dijese: ‘si brillo mucho, mañana no tengo luz.’ Confía en que tus necesidades, tus carencias siempre serán resueltas, no tengas miedo en pensar en la abundancia. Siente cómo la abundancia de dones,  de salud, de bienes llegan a ti y con ellos una reconfortante paz mental y calma interior.”

HOY, enriquece, activa y mejora tu vida, DATE PERMISO DE… crecer, de soltar el lastre que impide levantar vuelo, de limpiar tus sentimientos de dolor y tu corazón llenándolo de amor y de humor. 

A propósito del humor, me recuerda la ocasión en la que llegaron a la casa del campesino de Güémez  un psiquiatra, un psicólogo y un terapeuta, al verlo le dijeron: 

—Nosotros estudiamos científicamente a una persona a través de su cuerpo: cuello corto… demuestra baja tolerancia; entrecejo fruncido… es una persona irritable; comisuras de los labios hacia abajo… proyecta a una persona llena de tristeza… 

—Tú, ¿Cómo le haces para analizar a una persona? –preguntaron los especialistas en conducta humana. 

—Muy sencillo -dijo el Filósofo: “Cuando veo un pela’o con cara de gente buena… ¡es bueno!; con cara de ‘endejo… ¡es ‘endejo!; Cuando lo veo con cara de jijo de la fregada… ¡es jijo de la fregada!; Cuando lo veo con cara de sinvergüenza… ¡NO LE PRESTO!

1 www.espaciomix.com/articulos/la-prisa.html

 

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