Gobierno Abierto




Que el ejercicio de la función pública, debe ser transparente, con mecanismos de fácil acceso a la información para los ciudadanos, es indudablemente el punto de partida de todo gobierno que se precie democrático. 

Que la ciudadanía, pueda conocer a través de sus propios gobiernos,  números, datos, pero también programas y acciones, presupuestos, licitaciones, sistemas de distribución de los recursos, mediante un esquema de “gobierno abierto” no solamente estimula la participación, además genera credibilidad y confianza en nuestros gobernantes. 

Esto viene a colación por la reciente Cumbre Nacional de Gobierno Abierto. Co creación desde lo local, que en su edición número uno, se llevó a cabo los días 12 y 13 de abril en la Ciudad de México, donde se dieron cita representantes de 26 entidades federativas, 80 autoridades, así como 300 organizaciones civiles de todo el país. El objetivo de este encuentro precisamente: reflexionar y hacer “corte de caja” de las prácticas exitosas en materia de transparencia. 

Pero, a mayor abundamiento ¿Qué es gobierno abierto y sobre todo de qué modo sirve al ciudadano de a pie? Sí, estimados lectores, puesto que resulta especialmente relevante traducir las iniciativas en beneficios específicos para los gobernados. 

¿Qué abran las puertas, antes incluso de tocarlas? ¿Qué respondan cuando se les dirige una petición? ¿Qué informen con oportunidad?  ¿Qué exista la voluntad para la unión de esfuerzos con la sociedad en los retos públicos?

Pues bien, gobierno abierto, con creación desde lo local es una iniciativa que a nivel federal encabeza el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) en fuerte alianza con la sociedad civil organizada, apuntando a crear una relación estrecha ciudadanos con sus autoridades que eleve por un lado el nivel de confianza, y por el otro incentive la participación que es gran asignatura pendiente en estos menesteres. 

En efecto, “gobierno abierto” no es una medida temporera, sino una verdadera política de estado que a juicio de quien escribe debiera instaurarse, tomando en cuenta nuestra realidad en el contexto global.  Aunado a si consideramos que 120 países se han sumado a esta innovadora forma de gobernar. 

Así las cosas, ahí tenemos por ejemplo que en cuanto hace a nuestro país, y todos lo sabemos la corrupción es uno de los problemas que más duele a los ciudadanos. 

Por ende, la escribidora estima que “gobierno abierto” abonará a consolidar nuestro estado de derecho y régimen democrático, con respeto profundo a los derechos humanos, que sin duda implica la relación ciudadano- autoridad, y por supuesto el importante valor que representa tener al ciudadano como centro de toda política pública. 

¿Qué no se antojan instituciones más democráticas, blindadas por un sólido e inquebrantable estado de derecho y además sensibles y humanas? Adelante entonces el gobierno abierto. 

La autora es máster en derecho público, egresada de UAT- UANL. Abogada, catedrática, escritora y conferencista. Fundadora de Vive Mejor Ciudadano A.C.