Expresiones y Episodios



El pasado 8 de Marzo, se conmemoró el Día Internacional de la Mujer. Las expresiones y los episodios ocurrieron como cada año, por parte del sector femenil a lo largo y ancho de la República mexicana, como del mundo entero.

Quiero compartir con ustedes estimados lectores que 2019 se tornó particularmente especial para una escribidora, dado que su servidora tuve la dicha y alegría de recibir doctorado honoris causa, máximo grado que una institución puede otorgarle a una persona, lo que primero agradezco a Dios y desde luego al Claustro Doctoral que el pasado noviembre me notificara de la nominación. 

Confieso sinceramente que al día de hoy la que escribe sigo sorprendida. Y sorpresa mayúscula cuando supe al lado de las mujeres con quienes recibí tal condecoración que jamás en mi sueño más dorado hubiera concebido. 

Sin embargo, estaba ahí en aquél recinto de Appaunam, con las banderas de México y de la UNAM, como testigo,  conviviendo con un ramillete de valiosas y emprendedoras mujeres del ámbito académico, social, cultural y empresarial de México; me refiero a mis ahora amigas Estephanie Guzón André, Bertha Guadalupe Rodríguez Sámano,  Gina Diez Barroso Azcárraga, Adriana Domínguez Rodríguez, Irma Amaya Barrios, Guadalupe Deyanira Vizcaíno Garza, Dolores Pérez Islas, Alma Daniella Rincón Zarate, Delia Beatriz González Ortiz, Silvia Narváez Rodríguez, Ana María Sánchez Sánchez, María Eugenia Dávalos González, Alba Medina Flores, Delia Rosalba Simental Crespo,  Adriana García Espinoza y Marissa Llergo.

Todas ellas, destacadas en su respectivo ámbito, unas más jóvenes, otras más maduras, pero todas seres humanos con el común denominador de ser luchadoras, independientes y dueñas de sí mismas. 

Entonces recordé: “El poder de las mujeres radica en su propia naturaleza no solamente por el hecho natural de concebir sino por la capacidad de gestar los más importantes cambios en beneficio de nosotras mismas y de quienes nos rodean.”  Expresión que años atrás había plasmado en mi diario personal.  

A decir verdad estaba conmovida, a punto que no resistí y se asomara una que otra lágrima, y pensé: “Estoy soñando, esto no puede estar pasando” cuando al mismo tiempo escuchaba mi nombre para subir al estrado y lo que vino a mi mente de inmediato fue un sentimiento de honda gratitud por tan peculiar experiencia que la vida me regalaba en ese instante. 

Después nos fundimos todas en un abrazo fraternal, haciendo un pacto una a una de ayuda mutua, de apoyo entre nosotras, de que a partir de aquél día asumíamos un compromiso de mujer a mujer a alimentar los sueños de niñas y mujeres que como nosotras se atreven a defender sus ideales y convicciones más profundas. 

Si le comparto expresiones y episodios, de lo que hace 8 días fue el 8 de marzo, es para que las mujeres que lean esta colaboración puedan estar seguras de que lo que uno hace de corazón y sin desearle  mal a nadie, tarde o temprano la vida o el Universo o Dios, como Usted le quiera llamar, sin duda tarde o temprano recompensará. 

Cabe mencionar que la condecoración la entregó el Claustro Doctoral conformado por la Asociación de Egresados del Instituto Politécnico Nacional, Universidad del Centro de Investigación para Administración Educativa, Colegio de Especialidades Jurídicas de Nuevo León, Universidad Anglohispanomexicana de Puebla (UAHM) Fundación Stilo Urbano A.C. el Centro Certificador de Competencias y la Comisión Ciudadana por la Democracia y los Derechos Humanos A.C.

A todas mis amigas, hermanas y aliadas mujeres, deseo la fortaleza como virtud, el valor como constante, pero sobre todo ser sensibles y humanas ante nuestros semejantes. 

La autora es escritora y activista,  promotora cultural e impulsora de Espacio Literario Infantil y Juvenil “Vive Mejor Ciudadano”. Miembro de Comité Plural Noreste de México.