Evasores



LO CLARO. ¡Vaya dato! Cada dos horas, en México fallece una mujer atacada por el peor de los males a que la ciencia médica se enfrenta en este país. El cáncer de mama.

La degeneración de las células no ha podido ser combatida de forma efectiva cuando el perverso invasor ya hubiera avanzado en el sistema del huésped. 

La única forma conocida que logra resultados, es la prevención y la detección temprana.

Esta primera causa de muerte, es motivo de gran atención para la comunidad en general, además de quienes se preparan en las ciencias y el cuidado de aquellas que lo demandan.

La Universidad Autónoma de Tamaulipas, mediante sus facultativas que se instruyen en enfermería llevó a cabo jornadas con reconocidos especialistas con el título “Manejo Integral del Cáncer de Mama”. Con ponencias que implican a la sociedad en general, como ‘Secuelas y cirugía reconstructiva’; ‘factores de riesgo’; y ‘el panorama general y tratamiento’ entre otros importantes temas tratados. Cuidemos a nuestro sexo fuerte…

LO OSCURO. Cuando hemos estado refiriendo a las desviaciones por corrupción que afectan a las finanzas públicas, dejamos de lado la generación de dineros públicos y el manejo de éstos.

Más claros. El beneficiar a particulares y a funcionarios que desvían la aplicación correcta de recursos que estaban destinados a construir carreteras, obra pública, compra de medicamento, etc. Cabe con toda certeza dentro de ese espectro.

Y es una estrategia ruin el beneficiar a unos pocos con dineros de la nación.

Pero esta ocasión, hablamos un poco más allá de esa subjetividad que mantiene a una sociedad de más de 120 millones de habitantes, cautivos de unos cuantos. 

No hablamos de nada nuevo al señalar que los dos mandatarios del país anteriores al presente, en el término de 12 años condonaron –no les cobraron, en lenguaje llanero- algo así como 400 mil millones de pesos a contribuyentes que lograron ese beneficio.

Ya lo publicaron los principales medios, donde incluso alguno dejó entrever un error de la autoridad al señalar que no habrían sido 400 mil, sino más de 600 mil millones de pesos.

Usted, yo, una persona moral (una empresa). Todos somos ‘contribuyentes’. Es el término que nos asigna la ley para señalar que desde cada individualidad, todos debemos contribuir al gasto público mediante el pago de ciertos impuestos. 

En la generalidad nos imponen (por eso se llaman impuestos) cargas por ‘permitirnos trabajar’. Es una licencia otorgada por la autoridad.

De igual manera a quienes ejercen comercio, pequeños, medianos o grandes contribuyentes deben aportar otras cantidades como el impuesto sobre la renta y el que paga directamente el consumidor, al que le llamamos IVA.

Hasta aquí la explicación. 

Si usted compra un vestido en mil pesos, de entrada le corresponde al dueño del almacén de ropa algo así como 540 pesos. El resto es del gobierno, tasado en el 30% de ISR y el 16 de IVA. Aplicarán particularidades donde el comerciante traslade impuestos y al final le queda su saldo por la venta.

El caso aquí expuesto, es que el SAT señaló ese beneficio en dinero del que hablamos a 153 mil 530 contribuyentes; de los cuales 108 se quedaron con más de la mitad de esos 400 mil millones de pesos no reportados.

Palacio de Hierro, Chedraui, Cinépolis, Gruma, Elektra, AT&T entre otros, pertenecen a ese selecto grupo que no pagó lo correspondiente y que en consecuencia, descobijó el gasto público al que se pretende equilibrar en una sociedad donde decidimos vivir y desarrollarnos.

Esa es la verdadera corrupción.

La que desampara el gasto público y beneficia a unos cuantos, en contubernio en las grandes esferas que nos gobiernan. Tener carreteras, hospitales, medicinas, no es con una varita mágica o voluntad política. Se ocupa dinero.

COLOFÓN: Es cierto; a nadie nos gusta pagar, como Don Ramón nos enseñaba con la renta. Pero no habrá más petróleo que nos defienda; sólo el trabajo y la contribución de todos.

 

alejandrodeanda@hotmail.com

@deandaalejandro