Es parejo



 

LO CLARO. El desarrollo productivo de cualquier entidad en México, se encuentra engarzada a la triple hélice (gobierno-sector productivo-academia). Donde el acompañamiento del gobierno para generar las condiciones orientadas al fortalecimiento industrial, es prioritario.

Sin embargo, la transferencia de conocimiento que la academia proporciona a la hélice productiva, es primordial para el avance. 

La investigación es el modelo esencial que favorece el crecimiento y la innovación hacia el progreso.

Así las patentes, las consultorías y el acompañamiento que la comunidad científica realiza con el empresariado, son garantes de que sectores como el agrícola tamaulipeco –caso concreto de la Universidad Autónoma de Tamaulipas- favorece el sostenido impulso a que el campo tamaulipeco sea líder indiscutible en renglones como la explotación de grano alimentario en México y ganado de calidad de exportación que contribuyen a la suficiencia alimentaria de este país y de quienes comercializan los productos mexicanos.

LO OSCURO. Sí, hemos sido testigos de casos que aborrece la sociedad en general acerca de los resultados de las malas prácticas gubernativas. Propiedades de García Luna en Miami; de Elba Esther en California; de la Casa Blanca de Peña Nieto; los palacios del precioso Marín, de Montiel y tanta corrupción que podría llenar muchos libros con la tinta de casos documentados. Odebretch, Estafa Maestra, Pemex-Gate, ABC Sonora y sumando.

Eso nos llevaría a presumir sin objetar, que las prácticas corruptivas provienen exclusivamente de las acciones de quienes gobiernan… ¿o no?

Veamos un botón.

¿Le gusta el pescado? Usted, su hijo, su tío; cada mexicano consumimos en promedio 12,6kg de pescado por año. Mercado comercial que es atendido por 30 mil connacionales que a eso se dedican.

Tostatidas de marlín. Suena rico ¿verdad? A algún restaurante acudió y le ponen en el menú la deliciosa oferta de tacos de marlín ‘estilo gobernador’. A quienes les preguntaron en reciente encuesta si les gustaba este delicioso platillo, asintieron sin pensarlo dos veces.

Y ahí tiene. No existe en México pesca comercial de este animalito, mejor conocido como ‘pez vela’ y que su captura se limita más al sentido deportivo. No hay comercialización real para su consumo. Lo que usted come es atún o tiburón. Muy poca gente ha comido marlín en la realidad.

Un organismo civil llamado ‘Oceana’ documenta cómo el mercado comercial estudiado en plazas como Cancún, Mazatlán, CDMX y en las muestras obtenidas en restaurantes, supermercados y pescaderías encontraron que el fraude en la venta de pescado es una práctica más que común.

Un huachinango que paga usted a precio bastante conveniente por ser una especie apreciada, resulta ser un bagre.

Los principales productos con sustitución –hablando por la naturaleza de la comparativa de precios entre lo que se paga contra lo que se obtiene- la encabezan: el marlín  95% de sustitución (1 de cada diez veces es probable que sí sea marlín); pez sierra 85% sustitución (de buena aceptación para el ceviche); Mero 87% (se sustituye con basa, producto importado de Vietnam); huachinango 54% (bagre. Relación de precio es de 11 a 1).

Entonces. ¿Cuál sería la necesidad de señalar esta relación de mercado y un posible acto de corrupción? 

Un platillo de huachinango podría estar en su mesa bien presentado, por un costo estimado en los 180 pesos aproximadamente, cuando en realidad a usted le sirven un bagre de valor de menos de la mitad. 

Existen en este país más de 200 especies de productos del mar consumibles por el ser humano. No podríamos identificar nombres de más de diez. Sin embargo, la relación de costo-beneficio está ahí, donde la corrupción hace su nido.

Pronto hablaremos de otra circunstancia no tan distinta, donde el cabrito y el estado de Nuevo León, son intrínsecos.

Así queda demostrado que la corrupción no es únicamente de instituciones y gobiernos… está en todos el identificarla y ponerle freno.

COLOFÓN: Y queda la duda en el colectivo, si nuestros políticos no serán también una clase sustitutiva de gato por liebre… muy ‘bagre’ por huachinango.  

 

alejandrodeanda@hotmail.com

@deandaalejandro