Entre la Fuerza y la Experiencia



 

LO CLARO. Los procesos de cambio de mandos en gobiernos locales y federal, dan pie a ponderar un tema estratégico.

Cada trienio municipal, cada gubernatura e incluso el cambio de mando federal, obliga a un replanteamiento en los modelos económicos que rigen a cada ciudad del país. Lo que incide en una pobre evolución en el desarrollo de las  regiones. 

Quienes ejercen la autoridad replantean nuevas estrategias y se quedan en el tintero inclusive aquellas que ya funcionaban.

De esta manera, la sociedad pone interés en acciones que la academia plantea para la vinculación efectiva de los sectores productivos.

El caso de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, que lleva a efecto la creación de un Centro de Integración de Información Económica que permita dar continuidad a proyectos productivos.

Para que las cadenas de valor de la entidad, formadas por pequeños productores accedan de manera permanente a las herramientas gubernativas –como la Secretaría de Economía- y les permitan potenciar sus productos con valor agregado, más allá de los programas económicos de alcance inmediato. Así, aquellas comunidades que son ricas en producción de grano alimentario –por ejemplo- con el acompañamiento adecuado logren aplicarles un valor agregado y sean parte permanente del crecimiento sostenido de su entorno. 

LO OSCURO. ¡Cuántas ventajas tiene la juventud de hoy! 

En su generalidad, cuentan con una preparación académica mejor que la generación anterior –la nuestra- de la que apenas algunos lograron posgrados y desarrollos superiores.

Para este nuevo espectro generacional, la superación personal es un reto constante donde el mejor motivante no es en primer lugar el dinero.

El haber nacido en la era tecnológica, les convierte en un elemento más de esas herramientas que solucionan la vida.

Bien. Todo eso, bien.

Entonces, ¿Cuál sería el problema?

En la historia del México moderno –posterior al porfirismo- se sentaron las bases de participación para construir gobiernos con las personas idóneas en los cargos. Así, los espacios se diseñaron –incluso los de elección popular- con normativas para que la juventud y la experiencia se adaptaran a las expectativas de vida de aquellos mexicanos. Cuando en 1930 el promedio de vida (INEGI) era de 34 años, los encargos de elección –como las diputaciones y los senadores- se imponían precisamente la edad de 35 años para ejercer el puesto.

La mayoría de las dirigencias civiles que son representadas por un presidente (cámaras empresariales, clubes asistenciales) les sustenta una edad probatoria a quienes les dirigirá, por encima de los 25 años promedio.

La razón. 

Los propios legisladores fundamentan las edades apropiadas para aportar su talento en las encomiendas; basados en “los años de experiencia de vida, las que en principio refleja la trayectoria de las personas”.

Y en ese tenor, al menos debe contar un individuo con 35 años para aspirar a la presidencia de la república, 21 para diputado, al igual que para regidor pues es necesario que cuenten con la necesaria experiencia, responsabilidad y prudencia que sirvan para guiar el ejercicio de las competencias y facultades propias de cada caso.

Así pues, llegamos al asunto que nos ocupa y que es legalmente aprobatorio. No por eso, de mayor mérito.

Paola González tiene 18 años y dice que su mejor talento y experiencia, es (sic) “que no tengo experiencia en robar” ¡!

La Coalición ‘Juntos Haremos Historia’ la abandera junto con su candidato AMLO a la alcaldía de Tepatitlán, Jalisco.

Pregúntese usted –o ella- en las condicionantes de tomar decisiones como una contingencia (temblor, o un hecho de seguridad) que ponen en riesgo la vida de personas. O cualesquier otro tipo de sucesos que ameritan la toma de decisiones… ¿No sería más prudente empezar en política en alguna regiduría o un escaño de más inclusión juvenil y menos riesgos a una población que se estima en 150 mil habitantes?

COLOFÓN: Para viajar a EE.UU., la candidata a alcalde deberá pedir permiso a sus papás y no se diga de tomar una cerveza. Si Tepatitlán desea mandarla a Inglaterra a atraer inversiones, valdrá más que sea acompañada de un adulto. Donde también la edad es de 21 años. Edad considerada como apropiada para alguien que es independiente económicamente y con un sentido de mayor decisión autónoma. Aunque los hay candidatos de 64 años que… bueno.

 

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@deandaalejandro