En la víspera del invierno
Por: Gerardo Flores Sánchez | 2017-12-06 04:32:26

Estamos a escasos días del inicio del invierno y debemos prepararnos para convivir con  las bajas temperaturas propias de esa estación, como las que hoy se empezaron a sentir.

Los termómetros en el centro, altiplano y noroeste del país ya llegaron a los cero grados centígrados o menos.

En el Noreste, al que pertenece Tamaulipas, el cambio climático nos ha impuesto en los últimos años inviernos efímeros y fríos sin demasiado rigor, sin embargo el de 2017-2018 podría ser una excepción.

Es entonces tiempo para que los tamaulipecos y su gobierno hagan las previsiones necesarias en todos los campos que pueda impactar para bien y para mal un crudo invierno.  Por ejemplo los productores agrícolas deberán proteger los cereales, cítricos, pastos, entre otras especies. Los ganaderos tendrán duras y costosas faenas. Para el sector turismo se espera un repunte por la afluencia importante de visitantes que saturará carreteras, hoteles, restaurantes y tiendas. La derrama de los aguinaldos y pagos adicionales de los asalariados, así como la afluencia de paisanos provenientes de la unión americana para pasar unos días en terruño querido con sus familias, dará oportunidad al sector comercio, pero también podrá a trabajar horas extras a muchas instituciones que deben protegerlos y atender sus necesidades.

Por lo pronto el sector salud a cargo de la Dra. Gloria Molina y con la dirección estratégica de su subdirector de Prevención y Promoción de la salud, el Dr. Alejandro García Barrientos, ya echaron a andar desde hace unas semanas el operativo de invierno de este año.  Las unidades médicas se han puesto en alerta para detectar y atender tempranamente a los pacientes de los grupos de población más vulnerable ante el frío como lo son los niños menores de 5 años, los adultos mayores de 60 y más años, sobretodo los que rebasan los 70 y 80 años, así como las personas que padecen enfermedades crónico-degenerativas descompensadas.

Se trata de prevenir o de evitar que se compliquen los resfríos, las infecciones respiratorias agudas de vías superiores (nariz, garganta, oídos) e inferiores (bronquitis y neumonías), y otros eventos no infecciosos  que ponen en riesgo la salud como  además de la hipotermia, la congelación e  intoxicaciones por gases producto de la combustión de leña, carbón, gas, llantas, etc., que todavía en familias de bajos recursos económicos del área rural y suburbana, utilizan como calefacción rudimentaria. Otra forma es también el de incendios causados por series de focos eléctricos con que se adornan las casas, pinitos de navidad y nacimientos.

Otro frente de la prevención es el que se refiere a los accidentes con vehículo de motor. Los días festivos, de asueto que están por venir, se asociación muy frecuentemente con el consumo de bebidas alcohólicas y con la práctica de conductas riesgosas que hacen a un lado todo sentido común de prevención. Obligado tomar en cuenta la peligrosa moda de utilizar el celular y audífonos cuando se va conduciendo o caminado por calles y cruceros.

Como cada año, desde el mes de octubre y noviembre las unidades médicas empezaron a ofertar la vacunación contra la influenza y contra la neumonía. Aunque todos podemos solicitarla, los grupos prioritarios son el de los adultos mayores, pues en los registros estadísticos de la  mortalidad en los periodos invernales, este grupo de edad ocupa el lugar principal.

No está demás también advertirles a las personas con diabetes, sobretodo las descompensadas, que  el frío intenso implica el riesgo de alteración de la circulación sanguínea  de sus pies y manos, por lo que deben estar muy alertas de todo cambio o sensación sospechosa.

Finalmente, no quisiera ser aguafiestas de las comilonas y banquetes con los que todos esperamos consentirnos en las fiestas de fin de año, pero será necesario mantener la cordura y no dejarnos llevar sin freno por las tentaciones culinarias de estas fechas. Tal vez podamos equilibrar el darle gusto a  nuestro paladar y cuidar nuestra salud. 

Y es que diciembre no es el mejor momento para las dietas rigurosas, pero si ya tenemos varios kilos de más o franca obesidad, podríamos hacer un esfuerzo adicional de voluntad, para no cargar a los meses de enero y febrero la pesada tarea de bajar lo que subimos en el maratón Guadalupe-Reyes de cada año. Entonces, serían dos cuestas de enero las que deberemos remontar en el 2018, la financiera por el exceso de gastos en que incurramos,   y la de salud por los abusos y falta de prevención ante lo que ya sabemos que debemos protegernos. 

Pese a todo,  disfrute en grande  los festejos de las siguientes semanas, que bien que se lo ha ganado al sortear este difícil año que está por terminar.