En Él puedes descansar



Reflexión:  “Jehová te entregará hoy 

en mis manos y yo te

venceré y te cortaré 

la cabeza”

1Samuel 17: 46

 

Definitivamente no puedo sustraerme de la situación del equipo mexicano de futbol, y su participación en el mundial de Rusia, es un verdadero problema  al enfrentar al equipo de Brasil, en octavos de final. 

Que Brasil es un equipo formado por estrellas de fama internacional y que es el favorito para ganar la copa, nadie lo dudamos, pero no invencible, hay cosas necesarias para salir con el brazo en alto de su rival más débil, en este caso México. 

Nuestra reflexión de hoy es sobre la historia de David que venció al gigante Goliat, siendo un muchacho, sin armadura, ni armas, más que 5 piedrecitas lisas pero con una vida de amistad con el que todo lo puede hacer, Dios.

En esta ocasión, quiero establecer un símil, entre David vencedor, y nuestro equipo de futbol mexicano. Todos ven la grandeza de David, como nosotros de Brasil, pero debemos destacar el poder de nuestro personaje David, después que derrotó a su gigante, Goliat.  

Es necesario destacar las cualidades de un David que tenía una relación estrecha con Dios, antes de ese acontecimiento, las cuales necesitamos los mexicanos, especialmente  los jugadores del equipo representativo de México en la justa mundialista. También usted y yo para vencer los problemas.

La primer cualidad que debemos tener los seguidores de Cristo, y del equipo mexicano es ser valiente y lo compartimos en este caso con quien le vamos a México. Por lo que nuestro equipo nacional, vivir con Dios en su corazón y no dejarse intimidar por los demás, en este caso Brasil. Deben ser humildes en reconocer que Dios es el que merece la gloria y mantener una buena relación con Dios por la victoria. .

Veamos estas cosas en David: “Era valiente”: Tú y yo necesitamos dar el paso hacia el frente y no tener miedo a los gigantes que se nos presentan, para algunos puede ser un nuevo empleo, para otros, enfrentarse a una nueva carrera, para unos pudiera ser tomar un riesgo en la empresa, para la selección mexicana enfrentarse a Brasil.

David no se dejaba intimidar por los demás:  hay personas tóxicas, que así como los plaguicidas son tóxicos para los humanos si se ingieren, así sus palabras son tóxicas si nos dicen cosas negativas,  lo mejor es no prestar atención a sus opiniones malévolas, de la derrota, “no se puede” porque son excusas.

David no se dejó intimidar ni por el tamaño del gigante, ni por el tamaño del ejército, ni por su debilidad o inexperiencia, ni por la opinión del rey o de sus hermanos, por nadie.

Lo mismo México.: “No te dejes distraer por la crítica. Recuerda, el único sabor a  éxito que algunas personas tienen es cuando te quitan un pedacito a ti”.  David era humilde,  reconoció que Dios era el que vencería.  No fue ahí la línea de batalla en su propio nombre,  sino como representante del ejército del Dios todopoderoso. Esas fueron sus palabras: “Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo contra ti en nombre del Señor de los Ejércitos Celestiales”.

El Dios de los ejércitos de Israel, a quien tú has desafiado.  Hoy el Señor te conquistará, y yo te mataré y te cortaré la cabeza…¡Esta es la batalla del Señor, y los entregará a ustedes en nuestras manos!”.

Quiero destacar, apreciable lector y hermano. David conocía a Dios mucho antes de llegar allí. No vayas a enfrentarte a tus problemas en tu propio nombre, el Todopoderoso Dios está de tu lado y Él te dará la victoria y tú serás humilde en reconocer esto.

No se trata de orar hoy porque tienes un gran problema, se trata de tener una relación diaria, especial, íntima con Dios, buscándole en oración, leyendo sus palabras y meditando en ellas.  Era una forma de vida para David, no un evento. 

Gigantes hay muchos, de nada servirán los gritos de guerra de los aficionados a este deporte el futbol, si no tienes la valentía de ponerte en la brecha, en la línea de batalla, dar el paso con los recursos que tengas y luchar por lo que quieres. Tu ejército pueden ser tus hermanos, o tus hijos, o tu familia, o tu futuro.  Que Dios te dé la victoria!!!.

Recuerda: “Dios toma en sus manos tus problemas, en Él puedes descansar”. Querido lector, que me haces el favor de leer esta reflexión, y no has aceptado a Cristo, hoy es el día, justamente Él quiere tomar en sus manos todos tus problemas de cualquier índole. Tan sólo con aceptarlo, confesando tus pecados y sincero arrepentimiento ante Jesucristo. 

Dios bendiga ricamente a mis lectores.