El sustituto



 

Desde hace unos meses, se habla del mal desempeño de algunos funcionarios municipales, estatales y federales. Amén de ‘jefes’ de dependencias descentralizadas de alguno de los tres niveles del gobierno.

Las redes sociales han dado cuenta de muchos ‘memes’, emonjis, videos, etc., señalando hechos reales o supuestos en referencia a ciertos personajes que se citan en el párrafo anterior.

Pudiera interpretarse de broma, que por cierto se entiende como “…una acción o dicho, cuya finalidad es divertir o hacer reír enfrentando a una persona a una situación inesperada o extraña, deformando la realidad, mostrando como cierto algo que no lo es”, según dice el tumba-burros cibernético.

Las expresiones en este sentido son: “hacer una broma; gastar una broma; dejarse de bromas; no te lo creas, hombre, que era una broma; lo dijo medio en broma, medio en serio"

También hay bromas pesadas, de mal y pésimo gusto, cuando resulta molesta o muy desagradable para la persona que es objeto de ella, como "meterle el ratón en el bolso a una persona y, más, si se sabe que la víctima tiene fobia a los roedores”. Suele suceder que lo que empezó siendo una broma pesada, se convierte en drama.

Recientemente una broma sucedió entre los usuarios de las redes sociales relacionados con un Alcalde y su “renuncia” al mandado electoral, al que se sabe, buscó con mucho interés, dejando el ejercicio de su profesión por servir a la comunidad que lo vio crecer y donde se formó como profesional.

Desde luego que omito el nombre del Alcalde por razones obvias, pero que desde su primera candidatura se distinguió por la forma muy peculiar de hacer campaña entre los habitantes que finalmente lo llevaron a Silla Grande del Municipio en una entidad federativa del norte del país.

Aclaro que el creador de la broma es una persona seria y se sabe que poco bromea con los demás, pero la Mala Broma se la aplicó a un chilango avecindado en el pueblo, vía el muy popular WhatsApp.

El mensaje afirmaba sobre la renuncia del Alcalde de marras, debido a las constantes presiones ciudadanas, además al día siguiente habría una conferencia de prensa a las 11 de la mañana para dar a conocer el nombre del sustituto, pero todo hacía suponer se inclinarían por un médico.

Precisamente en el nombre estaba la clave para descifrar la Mala Broma, pero al chilango le impactó la primera parte del mensaje y nunca reaccionó en el nombre del candidato a la sucesión, ya que consideró cierta la nota que  provenía de fuente 100 % confiable.

Por fortuna la discreción y profesionalismo impidieron que esta Fake News se difundiera buscando la ratificación o negación de la noticia, hasta que un compañero de los medios no se impresionó y al terminar de leer el mensaje completo se dio cuenta de que era un ‘doble sentido’ el nombre del Alcalde sustituto.

Alvin Yakitori en diciembre del año pasado, publicó en Sopitas.com que palabras como “…postverdad, gaslighting, fake news, son propaganda y desinformación -que no significan otra cosa más que alguien está intentando verte la cara de pen…- que aparecieron con más fuerza que nunca en la arena pública nacional.”

Dice la periodista que “…a México se le atravesaron las elecciones presidenciales y otra docena de eventos importantes, por lo que La Fakenewsitis, se puso a la orden del día.

Aunque suene cursi, pero debemos estar todos juntos en la gran aventura contra la desinformación, la manipulación y las mentiras. Por desgracia muchos seudo-profesionales de la comunicación no verifican su fuente de información y lo único que provocan es el descrédito de instituciones o de personas… ¿Bromas pesadas o falsas noticias?