El Odio Oculto



 

“Pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo” Facundo Cabral. 

LO CLARO. Con la asunción a la dirigencia nacional de COPECOL del diputado nayarita Leopoldo Domínguez González, se celebró precisamente en Nuevo Vallarta (Nayarit) la XII Asamblea Plenaria de los 32 Congresos Legislativos Locales de todo el país, afiliados a este organismo civil.

En materia de planeación y de fortalecimiento a los acuerdos legislativos; a la regulación energética; a la protección al medio ambiente que serán algunos de los puntos de acuerdo en el Plan de Trabajo de la llamada COPECOL.

Donde diputados como el tamaulipeco Carlos de Anda Hernández, ejemplifican el trabajo de propuestas, iniciativas y respaldo a la voz ciudadana.

El resultado de las estrategias que se formulan en el intercambio de experiencias entre las entidades federativas, se traducen en mejoras sustanciales a los habitantes de cada Estado.

LO OSCURO. Hace poco tiempo, abundamos sobre el evidente clima de desprecio antinmigrante que se fortalecía con el discurso de Trump hacia sus compatriotas y que persigue ya sin el pudor guardado por años, a todo aquél al que llaman literalmente ‘mexicanos’ sin importar su nacionalidad latina.

Y lo referimos porque era un odio oculto, latente; que denotaba su presencia al saber que todo estadunidense que habitaba las colindancias con México, a poco migró hacia el norte; donde evitasen el contacto con latinos.

Prueba suficiente lo vemos en las ciudades inmediatas que son ya gobernadas por puro ‘paisa’. Y que se exterioriza el rechazo blanco, sin el menor recato.

Es el preámbulo de la charla de hoy.

Acá también tocamos re bien las rancheras.

El pretexto perfecto lo descubren las campañas políticas. 

Hemos sido en su gran mayoría, críticos acérrimos del evidente divorcio entre la clase política que gobierna este país y la sociedad en general. Los últimos tomamos la bandera de la persecución hacia los primeros y avocamos toda nuestra energía en demostrar que no hay político honesto-honesto-honesto (como diría el Bronco). 

Aun así, no es ése el discurso del odio al que nos referimos y que es capaz incluso de definir la próxima elección presidencial.

Quien sigue encabezando las encuestas hizo declaraciones poco afortunadas y que sumadas a sus seguidores, resaltan la peor parte del enfrentamiento arcaico entre el capital y el trabajo. En el que el segundo, en el eterno ensueño igualitario, desea ver humillado y de tú a tú a quienes se dicen dueños del dinero.

AMLO (Sic) “Los empresarios no quieren que haya un cambio de régimen y para ser claros, no quieren dejar de robar (.) Se sienten los dueños de México. Tienen secuestrado al gobierno que está al servicio de esta minoría rapaz”.

En contraparte, Gustavo de Hoyos (COPARMEX) señala (sic) Condenamos abiertamente las descalificaciones que señalan que no coincidir con una opción política, es una forma de corrupción”.

Mauro Garza Marín, representante empresarial de Jalisco “No se puede atacar al sector productivo. 9 de cada 10 empleos, lo generan los empresarios”. 

Y Juan Pablo Castañón del CCE afirmó “Nos ponen calificativos que no corresponden y son indignos. Ni somos ladrones ni somos explotadores. Esa es discriminación”.

La violencia verbal exacerba la postura del distanciamiento eterno que remonta al caciquismo, las tiendas de raya, el antiguo feudo y lo traslada a la división actual entre la oferta política que asegura dará todo a los pobres, quitando a los ricos lo que poseen. 

También le ayuda mucho en el mismo mensaje, Taibo (entre otros). El escritor que sugiere les quite propiedades a la empresa que migre de México de llegar AMLO al poder. Esta guerra sí da miedo…

COLOFÓN: Don Paco Ignacio… ¿Estaría dispuesto a ‘compartir’ con todos los mexicanos, las regalías de sus libros, de sus novelas, de su premios nacionales? ¿O, esos como ‘los huevos de la gallina’… “Esos no, porque sí los tengo”?

 

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@deandaalejandro