El enemigo cibernético



"Yo puedo hacer más daño en mi laptop sentado en pijamas, antes de mi primera taza de té, que lo que tú haces en el campo en un año…”. Frase de ‘Q’ a James Bond. Película Skyfall.

 

LO CLARO: El objetivo principal en la vida de cada cual, es lograr un ingreso remunerador por hacer precisamente el trabajo que más nos guste.

Para ese fin, debe existir pasión y entusiasmo en lo que escogemos como profesión de vida.

“Las cosas no pasan por algo, pasan por algo” es la conferencia que el muy joven motivador Farid Dieck dicta a los estudiantes de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, convencido que los valores en la formación se obtienen en base al empuje, al coraje y la motivación que imprima cada quien en su proyecto único que se llama ‘vida’.

Apenas con 25 años de edad, Farid transmite la alegría y los tips que los que se encuentran en la etapa final hacia su fase evolutiva que será la integración al dinamismo de su entorno y país. Y por supuesto que la sociedad necesita jóvenes de gran nivel de empuje y propositivos.

LO CLAROSCURO. La otra cara de la moneda, la trae consigo la convivencia diaria con las transformaciones tecnológicas que forman parte de nuestra vida.

Cinéfilos o no, muchos nos hemos encontrado con la ficción surrealista que nos presentan con historias como Matrix, Terminator y cualquier otra cantidad de efectos especiales donde la tecnología se vuelve contra sus creadores.

¿Qué cree? ¡No era ficción!

En principios del S.XIX la industrialización a partir del uso de las máquinas que ayudaban al hombre en la búsqueda de acrecentar su producción, daba la ocasión para bajar costos en los productos, derivado del volumen que se obtenía por la ayuda precisamente de la mecanización.

Llegado el ocaso del S.XX el arribo de la tecnología presagiaba un incremento mayor en el departamento de la tecnificación de procesos.

Pero…

No contábamos que ese mismo ‘aliado’ podría ser usado en nuestra contra.

Y sí.

Para bien y para mal, los gobiernos tecnificaron sus procesos y el acompañamiento hacia una muy buena recaudación, se apoya fundamentalmente en la tecnología.

Solamente un par de ejemplos. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que cumple un doble papel, siendo el mayor asociado de los empleadores en brindar asistencia médica a los empleados y ser la aseguradora más importante del país, anunció con bombo y platillos que en el presente año 2018 incrementa sus recaudaciones obrero-patronales en 7.1% respecto al año anterior.

Traducido en pesos, le entran a sus arcas 300 mil mdp.

20 mil mdp más que en 2017. Y el año recién finalizado, subieron su ingreso en más de 4,7 mil mdp con respecto al anterior.

Su aliado: la base tecnológica que le permite incluso andar en pijamas con la primera taza de té.

La mejor es la de la verdadera ‘Matrix’: El SAT.

El Buzón Tributario, el correo electrónico y la e-factura que son los ‘candy crush’ por donde los requerimientos y las cartas-invitación para el control de obligaciones, les han permitido recaudar 52 mil millones de pesos.

Con menos fiscalistas o auditores en la calle, menos costos de operación y con una mucha mayor recaudación, este par de ejemplos redunda en reconocer que la tecnología no es completamente amigable con los individuos.

El reclamo tímido de 3 mil 500 personas hacia la autoridad por la invasión autorizada a su espacio cibernético, le resulta –quizá- en algunos pequeños créditos fiscales. Y siga quejándose…

COLOFÓN: El héroe de Matrix era un hacker llamado Neo. De existir un Neo mexicano, no se salva de su visitada de Infonavit, Sat, Imss, Iva, Isr, Ispt, Isn, Ieps, Isan, tenencia, alimentos, bebidas, exportación, tabacos labrados, alcohol, combustibles, rifas y sorteos, hotelería, Isai, etc.

 

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