El amor todo lo soporta
Por: Benito García Islas | 2018-06-10 03:35:01



Reflexión: “En esto consiste el amor: en que pongamos

en práctica sus mandamientos. Y este es el                                         Mandamiento: que vivan en  este amor, tal

como ustedes lo han escuchado

desde el principio”.

2 Juan 1:6

Como cristianos, el requerimiento más importante es ENSEÑARNOS A AMAR a nuestros semejantes, la vida consiste en amor, imitando y cumpliendo la voluntad de Cristo, quien contestó a los fariseos, que el segundo mandamiento era: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

Como Dios es amor, la lección más importante que quiere Cristo nuestro Salvador que aprendamos, cristianos o no en esta tierra, es cómo amar. El amor es el mandamiento de todos los mandamientos que nos ha dado.

Porque cuando amamos, más semejantes somos a él: “Porque la ley se resume en este mandamiento: amarás a tú prójimo como a ti mismo”. Ahora, aprender amar desinteresadamente no es cosa fácil, es contrario a nuestra naturaleza. 

Se requiere practicarlo durante toda una vida para aprender a amar. Por supuesto, Dios quiere que amemos a todos, pero está particularmente interesado a que aprendamos a amar a los miembros de su familia. 

Pedro nos dice que: “Debemos mostrar un amor oficial para el pueblo de Dios”. Pablo hace eco de este sentimiento: “por lo tanto, siempre que tengas la oportunidad hagamos bien a todos, y en especial a la familia de la fe”.

Quiero decirte, apreciable lector y hermano, que la vida sin amor no tiene sentido, el apóstol Pablo dice: “No importa lo que diga, lo que crea o lo que haga, sin amor estoy en quiebra”. 

En ocasiones nos conducimos como si las relaciones fueran algo que conseguimos introducir en nuestros planes. Hablamos de hallar tiempo o de hacer tiempo para las personas en nuestra vida.

Damos la impresión de que las relaciones son apenas una parte de nuestra vida, junto con tantas otras ocupaciones. Pero Dios dice que lo esencial de la vida consiste en nuestras relaciones con los demás. 

Cuatro de los Diez Mandamientos se refieren a nuestra relación con Dios, mientras que los seis restantes tratan de nuestra relación con las personas. Pero ¡los diez tienen que ver con relaciones!.

Posteriormente Jesús resumió lo que más le importa a Dios en dos afirmaciones: amar a Dios y amar a los demás. Dijo: “Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón…Este es el primero y el más importante de los mandamientos”.

El segundo se parece a éste: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. “De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas”. Después de aprender amar a Dios, que es la adoración, aprendes a amar a los demás, debería ser el segundo propósito de la vida. 

LA MEJOR EXPRESIÓN DE AMOR: EL TIEMPO

Es posible evaluar la importancia que le asignamos a algo considerado el tiempo que estamos dispuestos a decirle. Cuanto más tiempo le dedicamos a algo, más evidente resulta la relación y el valor que tiene para nosotros.

Si quieres conocer las prioridades de una persona, fíjate en cómo usa el tiempo. El tiempo es el regalo más preciado que tenemos porque es limitado. Podemos producir más dinero, pero no más tiempo.

Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar.  Nuestro tiempo es nuestra vida. El mejor regalo que le puedes dar a alguien es tu tiempo. 

No es suficiente decir que las relaciones son importantes; debemos demostrarlo en acciones, invirtiendo tiempo en ellas. Las palabras por sí solas nada valen. La Biblia dice: “Hijos míos, no solamente debemos decir que amamos, sino que debemos demostrarlo por medio de lo que hacemos. Las relaciones exigen tiempo. Amor es TIEMPO.