El Agua, día a día



 

Fue extraño que, el Día Mundial del Agua pasara en silencio para miles de victorenses, ya que, el 22 de marzo era la fecha perfecta para que todos los comentarios que se dicen en voz, se transformaran en una gran demanda de los más de 120 mil habitantes que tienen serio problema de abastecimiento del vital líquido.

Nada es peor que la falta de agua en las comunidades y ciudades, por tanto, desde siempre fue el primer punto a resolver en forma organizada.

Cuando no se tiene agua suficiente para llevar a cabo las actividades normales de una familia, comunidad o ciudad, los riesgos a la salud aumentan y, de acuerdo a estudios de este mileno, tiene implicaciones psicológicas, porque las poblaciones entran en estados de desesperación o depresión que también impactan en el aumento de enfermedades.

En la capital de Tamaulipas, hay tensión social por la escasez de agua en infinidad de sectores y la causa principal es la impotencia de los usuarios para resolver un grave problema que debió de prevenirse desde hace mucho tiempo, pero que, por el manejo político que se ha dado, los ciudadanos creen que las soluciones no llegarán porque las autoridades piensan diferente a ellos.

Visto el asunto desde arriba, suena lógica la desesperación de quienes padecen de agua en sus hogares, ya que, la apuesta a que COMAPA intervenga al cien por cien, es cada día más lejano, así que, ya hay quienes creen que deben de tomar el toro por los cuernos para asegurar que a sus familias no les afecte la falta de agua en Victoria.

Esto quiere decir que comienza a trabajarse en la construcción de cisternas o la colocación de tanques de almacenamiento en las azoteas de las viviendas, incluso, para esto último, hace unos dos meses el organismo operador inicio una campaña de venta de tinacos a bajo costo o financiados, para que los usuarios aseguraran el abastecimiento del vital líquido.

Los datos que hay a la mano sobre el programa, es que, sí se vendieron tinacos, pero, no con la celeridad que esperaban, porque a los usuarios le abrigaba la esperanza de que COMAPA resolviese los inconvenientes de la escasez del vital líquido, entre otras cosas con la entrada en operación del acuaférico, que se supone regularía las presiones del agua proveniente de las plantas potabilizadoras que trabajan con agua extraída de la Presa Vicente Guerrero.

La obra del acuaférico, se llevó a cabo en su totalidad con recursos de CONAGUA y debió de entrar en operación hace más de tres años.

El tema para el Día Mundial del Agua que se celebró este viernes, fue Agua y Desarrollo Sostenible, basado en las grandes razones que hay para la búsqueda de soluciones al basto de agua en todas las regiones del mundo.

La ONU, señala que debe lograrse el acceso universal a agua segura, el saneamiento y la higiene, mejorar en un mayor porcentaje el uso sostenible y el desarrollo de los recursos hídricos en los países.

Que se favorezca la gobernabilidad del agua de forma equitativa, participativa y responsable, además de, reducir las aguas residuales no tratadas y a la par incrementar la reutilización de aquellas que se tratan.

En atención a la idea de que el agua es fuente de vida y que es un bien preciado que la naturaleza pone al alcance de las personas, es que, posterior al Día Mundial del Agua, deben de continuarse las reflexiones sobre la importancia de la contribución de todos para disfrutar de agua potable, limpia, libre de contaminación y desde luego, trabajar en la protección del ambiente, porque el agua es uno de los tres componentes del mismo.

En el caso de Victoria, ya lo dijo el responsable de la COMAPA, Humberto Calderón Zúñiga, que habrá más problemas de abasto debido al estiaje.

Obvio, la lectura que los usuarios dan a esta afirmación, es que, si la escasez del vital líquido existe desde la temporada invernal, ahora que ya comenzó la primavera y cuando lleguen los fuertes calores del verano, la situación será critica.

Hay infinidad de comentarios de personas que vivieron en la Ciudad Victoria de antes del acueducto de la Presa Vicente Guerrero, que afirman enfrentar situaciones de la falta de agua iguales que en aquella época, en tanto, que las generaciones que procedieron al sexenio del ingeniero Américo Villarreal Guerra que no supieron de la escasez, se muestran incrédulos que sucedan este tipo de cosas, cuándo se supone existe más eficiencia y tecnología para atender la demanda de agua para uso y consumo humano.

Por cierto, uno de los buenos defensores del cuidado del agua y partidario de mejorar las políticas públicas para cuidar el abasto, Fernando Páez de León, funcionario de la gerencia de la Comisión Nacional del Agua en esta región Golfo Norte, falleció en la víspera del Día Mundial del Agua, cuando el auto en el que se trasladaba junto con compañeros de trabajo, fue impactado por un tráiler en la ruta Victoria-Jaumave.

Hace un año, en sus colaboraciones periodísticas el excelente amigo y compañero, abordó el tema del agua, sabedor de que, sólo con el reencauzamiento de acciones del cuidado del agua y las inversiones suficientes para otorgarla a las poblaciones, se podría marcar la diferencia entre un pueblo abatido hasta en lo psicológico por la desesperante falta de agua.

El accidente conmocionó a la sociedad capitalina, la cual exteriorizó sus deseos pronta resignación, por la irreparable pérdida del ingeniero Páez de León.

Aunque la celebración del Día Internacional del agua, una vez al año, está claro que es asunto de todos los días, porque la determinación de las autoridades para resolver la escasez, tiene que ser superior al estiaje, el impacto de las inversiones estar por encima de aquello que se relacione con la política y a la impotencia y desesperación de los ciudadanos por no contar con agua en sus hogares, debe de anteponerse la garantía de trabajo y esfuerzo para que todos disfruten abrir una llave en la vivienda y que el agua esté allí, para la familia y la vida.