Diputado lengua suelta…



“Somos la bancada del Presidente y legislamos sus acuerdos”, dijo muy ufano el Diputado moreno MARIO DELGADO al dictaminar las Leyes Secundarias de la Reforma Educativa, de la cual ya no queda nada, al momento en que la oposición amagaba con no avalarlas.

Muy lengua suelta el legislador, porque la obligación de los Diputados es legislar para fortalecer acciones de beneficio común, para la grandeza del país y no para solapar acuerdos a conveniencia de su jefe o por presiones.

Bueno, en teoría así debería de ser, que los legisladores estuvieran al servicio del país, trabajando por el bien del pueblo, para eso se les paga bastante bien pero la realidad es que siempre han visto primero por sus intereses, de sus grupos políticos y atienden instrucciones del presidente cuando son del mismo partido, y cuando no lo son también, pues pesa más una negociación o los ceros en sus cuentas bancarias que su compromiso con la nación.

Lo dicho por DELGADO no es para asustarse, así se las han gastado siempre los Diputados, sea el Presidente del partido que sea, PRI, PAN fueron lo mismo, las bancadas le respondían al mandatario en turno, ahora que son mayoría absoluta los de MORENA pues no es la excepción pero la situación es que, por lo menos en otros tiempos, eran más medidos en sus palabras y aunque se viera como actuaban en el recinto a la hora de votar tal o cual iniciativa no lo andaban gritando a los cuatro vientos, sus actos los disfrazaban diciendo que todo lo hacían para beneficio de país.

Ahora prácticamente MARIO DELGADO reconoce que solo está al servicio del supremo gobierno, que no le interesan los intereses del pueblo, sobre todo en un asunto tan importante como lo es la educación, pues un país con buena enseñanza es productivo, competitivo, una nación con educación mediocre es apostarle al sometimiento y quizá a eso sea a lo que le estén apostando los hijos de la 4T.

A los de la cuarta transformación les sobra soberbia  y les hace falta sutileza, aunque sea poquito oficio político, poder conectar su lengua con el cerebro, capacidad para entender que el pueblo quiere ver que todo lo que hagan sea por el bien de todos, no solo de unos cuantos.

Y lo que en esta ocasión está en discusión no es cualquier cosa, se trata de la educación para fortalecimiento de la nación y no es válido que esté sujeta a caprichos o componendas de grupos, prácticamente se están rindiendo ante un puñado de maestros, los de la CNTE, que más que mentores parecen pandilleros, delincuentes en potencia que en lugar de dar buenos ejemplos y enseñanza de calidad andan en las calles  contribuyendo al desorden nacional.

Someterse ante rijosos no es bueno para nadie, menos en asuntos de la educación, se trata del futuro de las nuevas generaciones.

Los maestros deben de capacitarse y, claro, ser evaluados ya que de lo contrario la educación se estancará y se tendrá un país con más bajo nivel educativo de que el que ya se tiene. No se puede exponer el crecimiento de la educación por caprichos, resentimientos con los gobiernos del pasado o satisfacer necedades de grupos radicales.

Nadie desconoce en este país que los legisladores actúan de acuerdo a los intereses de grupos políticos aunque con ello dejen a la deriva el bienestar, seguridad y grandeza de una nación, siempre ha sucedido y en esta legislación tal parece que  estarán más sometidos que nunca, pero no es sano que además de su servilismo lo griten tan airosamente tal y como lo hizo MARIO DELGADO a la hora de remarcar que son la bancada del presidente y están para aprobar sus acuerdos.

En fin, la situación es que el diputado MARIO DELGADO coordinador de los diputados de MORENA en San Lázaro dice que son la bancada del Presidente y están para aprobar sus acuerdos, demasiada torpeza, digo, así ha sido siempre pero se guardaron las formas y midieron sus palabras, ahora son muy frontales y tenga la seguridad que no es porque sean honestos y quieran ser transparentes sino porque carecen de sensibilidad política, quieren demostrar su poder, aparte de que es muy lengua floja la bancada del Presidente.