Descartaos los unos a los otros



 

Pareciera que no existe convocatoria para la elección de nuevo presidente del comité estatal del Partido Acción Nacional y cuándo se ha dialogado sobre ello con posibles prospectos, en las primeras de cambio se descartan.

Con la autorización del comité nacional panista, los que quieran quedarse con el cargo que tiene el exdiputado matamorense, Francisco Elizondo Salazar, tienen todavía 16 día para presentar su intención de ir por la oficina del 22 Berriozábal y, desde la cual podrían dirigir en año que viene la elección local y la federal que toca para entonces en la entidad.

Es decir, la de diputados federales y alcaldes, porque en el 2021, se cumplirán los tres años de las votaciones a través de las cuales quienes están allí llegaron a los cargos, como es el caso de Xicoténcatl González Uresti, a la alcaldía de Victoria y Mario Alberto Ramos Tamez de la Diputación por el Quinto Distrito y aunque éste es del Movimiento Ciudadano, está allí por la coalición que tuvieron con el PAN.

Hace unos días, el exsecretario general del comité panista y actual subsecretario en Bienestar Social, Álvaro Barrientos Barrón, hizo ver que él no buscará la dirigencia y que, a su juicio, por el papel que ha llevado a cabo Francisco Elizondo Salazar, debería de mantenerse en la dirigencia.

Tampoco está en los planes de la alcaldesa de Reynosa, Maki Ortiz Domínguez, dejar su trabajo para convertirse en dirigente del PAN en la entidad, por la sencilla razón de que, sería una empresa muy difícil y para la cual, le saldrían todo tipo de enemigos, a consecuencia de las mil y una broncas que tiene con personas su mismo partido.

Por ahí corre el rumor en el sentido de que, un grupo de exdiputado locales, podría sentar sus reales en el comité estatal panista, sin embargo, hay muchos asegunes, porque la mayoría de ellos no están en el ánimo de la dirigencia nacional, cosa que dificultaría el proceso interno.

Pocos imaginan que el exdiputado de Nuevo Laredo, Glafiro Salinas Mendiola, se convierta en el sustituto del matamorense Elizondo Salazar y mucho menos que alguna de las exdiputadas pueda ser la secretaria general del comité estatal.

Nunca para Brenda Cárdenas Thomae, ni Ana Lilia Luévano de los Santos, María del Carmen Tuñón Cossío o María de Jesús Gurrola Arellano y sí la posibilidad, remota, pero, posibilidad para la exdiputada de Victoria, Teresa Aguilar de Salinas.

Otros exdiputados como Luis René Cantú Galván, Carlos de Anda Hernández, Ángel Garza Rodríguez o José Ciro Hernández Arteaga, están bien fuera de la jugada, si de la dirigencia panista se trata y, en caso de considerarles, podría ser para representaciones menores, debido a la poca relación que tuvieron con el actual presidente del comité.

Alguien dijo que, el Diputado Federal Vicente Verástegui Ostos, podría aparecer como una buena alternativa para la dirigencia del PAN, sin embargo, el hecho de que, su hermano César Augusto haya desempeñado ese cargo y en la actualidad despache como secretario General de Gobierno, le hacen prospecto incómodo.

Tampoco está ya disponible Gerardo Peña Flores, porque dejó la Secretaria de Bienestar Social para ser candidato a diputado plurinominal panista y eso le tiene ahora justo en el sitio que hubiese deseado desde hace tiempo, el representante de uno de los poderes de Tamaulipas, el Legislativo y no pedirá permiso para irse a la presidencia del PAN.

Además, ya fue secretario general y su trabajo junto con el del dirigente, dio bueno frutos, porque lograron mantener el control político del Congreso del Estado, frente a la amenaza que representaba el partido Regeneración Nacional, que se había alzado con una contundente victoria en el 2018, pero, que no pudo repetir en las votaciones del pasado dos de junio.

Las fechas de la convocatoria para la renovación de la dirigencia del PAN, se llegarán mucho antes de lo esperado y, conforme pasan los días, quedará más claro que Elizondo Salazar tendrá que presentar sus papeles para seguirle de frente en el puesto y en un descuido hasta puede ser el único prospecto, por aquello de que, los demás están echados para atrás por los compromisos que tienen como funcionarios en el Gobierno de la entidad.

Incluso, debe de considerarse que, ningún alcalde del PAN dejará su chamba para ser líder de su partido, aunque, también los hay que, en el caso de querer, no serían la persona correcta, como sucedería con el presidente municipal de Nuevo Laredo, Enrique Rivas Cuéllar, ya que, ni siquiera logró un espacio como consejero en la pasada Asamblea que sirvió para designar a los tamaulipecos que formarían parte del Conejo Nacional.

Quien sí pudiera con el paquete de la dirigencia del PAN, es el alcalde de Tampico, Jesús Nader Nasrallah, aunque su tirada está en otra dirección, él quiere hacer un buen papel en donde está, para hacerse de un lugar como precandidato a la sucesión gubernamental del 2022 y que dependerá en mucho de las relaciones que haga con los panistas de las diferentes regiones de Tamaulipas.

Para el 30 de octubre, quienes pretendan la dirigencia del PAN en la entidad, tendrán que recabar firmas de los militantes para su apoyo y presentar la planilla del comité. 

Hay que señalar que además de Tamaulipas, en otras entidades del país habrá relevos en las dirigencias estatales y que, una vez presentados los registros, las Comisiones Permanente Nacional y Estatal Organizadora, emitirán su dictamen el día tres de noviembre en el cual estará contenida la autorización para que, quienes busquen la dirigencia, puedan llevar a cabo una campaña de promoción de un mes, es decir, hasta el siete de diciembre, porque el ocho de ese mes, será la votación directa de militantes y simpatizantes a través de urnas que se colocarán en centros de votación en toda la entidad.

El proceso está en marcha y todo indica que será Francisco Elizondo Salazar el bueno, pero, ninguno de los que quieran está descartado, no en este mes, sí a partir de los primeros de noviembre.