Debemos enseñar de forma diferente
Por: Vito Alessio Álvarez | 2017-12-02 03:52:16



ENTREVISTADOR: Debo agradecer la gentileza del Dr. Rosler, de permanecer con nosotros, lo cual aprovechamos para preguntarle: ¿A qué se refiere cuando nos dice que la herencia de la educación industrial, de la educación análoga en la que nosotros nos formamos, es totalmente contraria a la nueva educación digital, con la que debemos de enseñar a los niños digitales?  

R. ROSLER: Me refiero a la cultura, las formas de transmisión, y el régimen cognitivo, herencia de la educación de la época industrial, son totalmente perpendiculares a la de los alumnos. “Las competencias digitales no se pueden reducir a la lectura y la escritura”. De aquí comienza a surgir la necesidad didáctica de introducir una interfaz digital (medio con que el usuario puede comunicarse con una máquina, equipo, computadora o dispositivo), para introducir “troyanos”(caballos de troya), en los sistemas nerviosos de los educandos, capaces de alojarse en los depósitos de memoria de nuestros alumnos y permitir el acceso a usuarios externos (los docentes), a través de las interfaces digitales, con el fin de recabar información o controlar remotamente a la máquina anfitriona (el alumno). O en otras palabras, “infectar” el sistema nervioso de nuestros alumnos con el virus del conocimiento analógico”.

ENTREVISTADOR: ¿De tal manera que para enseñar a los nuevos aborígenes digitales, usted propone un cambio radical de la enseñanza formal que impartimos? 

R. ROSLER: Sostengo que hay que transformar las estrategias didácticas que se utilizan en la docencia: “Esto implica cambios en la enseñanza formal que llevan a estrategias de comunicación persuasiva que se conecten con la inteligencia emocional de los nativos digitales para ´fraternizar´ con su cultura y cognición de forma tal que sus alumnos pasen un ´día positivo´ con su ´diapositiva´ de Power Point. Los nativos digitales imploran un diseño emocional que combine la funcionalidad con lo estético. En este diseño el “cómo es infinitamente más persuasivo que el qué”.

ENTREVISTADOR: Eso implica: ¿Realizar cambios drásticos en la escuela empezando por los salones de clase? 

R. ROSLER: “Cuando vemos un aula, vemos un espacio cerrado y aislado del mundo, vemos una figura de pie y unas cuantas figuras sentadas, vemos que las figuras que están sentadas están quietas, sólo la que está de pie puede moverse. En cambio, en una reunión, las personas que acceden a estos recintos entran y salen, la mayoría de las veces porque quieren, no por obligación. Hay ruido, el murmullo de las múltiples conversaciones que, lejos de molestar, nos motivan a participar y el mobiliario facilita la conexión entre los asistentes. Además hay bebida y comida que funcionan como conectores del relax y la diversión muchas veces acompañados por música”. 

ENTREVISTADOR: Otro de los aspectos que habría que modificar: ¿Serían las evaluaciones y el currículum?

R. ROSLER: Acertó usted, “en las evaluaciones las categorías son demasiado rígidas, los criterios demasiado subjetivos, y los exámenes demasiado superficiales. Debido a esto un docente dará dos notas diferentes a un mismo trabajo entregado en dos momentos diferentes, la variación es aún mayor cuando es evaluado por más de un docente”. Y “La idea del currículum como construcción que puede llegar a ser completa y acabada es una idea heredada de paradigmas anteriores, pero que no tiene mucho sentido en la era de la Wikipedia, cuando la construcción del conocimiento se lleva a cabo por expertos no legitimados por el sistema académico hegemónico, se realiza de forma horizontal en vez de vertical y, lo que más nos interesa, no termina nunca, no tiene final, ya que las definiciones de la Wikipedia cambian continuamente”.

ENTREVISTADOR: ¿Cuál es su opinión al respecto, acerca de que la tecnología en la enseñanza es una panacea? 

R. ROSLER: No lo creo, la tecnología es una herramienta más con lo que disponen los docentes pero que está por debajo en importancia con respecto a las competencias socioemocionales. “La tecnología no es un remedio. La tecnología puede ser ´flanqueada´ por una buena actividad corporal”.

ENTREVISTADOR: ¿Cuál considera uno de logros más importantes que debe de darse en la escuela?

R. ROSLER: “Creo que uno de los logros que debemos generar es pasar de la clase a la reunión; a través de muchos de los recursos que tenemos podemos crear un cambio enorme organizándolos de forma diferente”. 

ENTREVISTADOR: Por último, consultado acerca de las dudas que hay en nuestro país en materia educativa, categóricamente  acerca de la educación disruptiva, señala:

R. ROSLER:“Es necesario adoptar la filosofía de la educación inclusiva; que los docentes nos demos cuenta que la ´vaca sagrada.´(el programa) es solamente una excusa; que dejemos de ser ´cubridores´ de contenido y nos dediquemos a enseñar pensamiento crítico; enseñar para lograr transferencia, para que nuestros alumnos apliquen lo que le enseñamos en su vida real; enseñar en otros espacios fuera del aula y ser conscientes que en el siglo XXI la educación es una educación de frontera, los alumnos están del otro lado de la frontera y no se van a acercar, somos nosotros los que con empatía debemos acercarnos, conocerlos y ver cómo lograr que se acerquen a nuestra frontera”.

ENTREVISTADOR: Doctor no tiene usted idea de las inquietudes que nos deja con este Diálogo, indiscutiblemente que usted tiene la razón acerca de que cuanto antes mejor debemos de abandonar la educación tradicional e incursionar en las nuevas pedagógicas de la escuela alternativas (disruptivas), no quedándonos más que seguir insistiendo a las autoridades educativas que comencemos ya la inminente nueva aventura. Mi agradecimiento por haber aceptado estas dos entrevistas y agradecerle sus atenciones: Hasta pronto y éxito con sus brillantes presentaciones 

Diálogo basado en el artículo:“Debemos enseñar de forma diferente a los nativos digitales para no desaprovechar sus capacidades “del Doctor Roberto Rosler de fecha 5 Mayo del 2012, en la Revista Asociación Educar para el Desarrollo Humano.