Cómo si no hubiera un mañana
Por: Brissa Hernández | 2018-04-28 23:26:23

La presión social y familiar, el temor, la falta de información y los estereotipos frenan en muchas ocasiones el desarrollo personal que nos impiden disfrutar en plenitud,

A menudo existen prejuicios que se tienen que cumplir, porque así nos han enseñado en nuestras familias y círculos sociales como la escuela, amigos y demás.

Conforme pasa el tiempo, algunas personas deciden cambiar su apariencia, sus gustos, su manera de pensar y esto es parte de madurar, de crecer y de comenzar a tomar las decisiones propias.

Durante este proceso, los padres siempre son parte importante, aunque algunas veces ellos mismos son quienes ponen las barreras, los jóvenes muchas veces queremos comernos el mundo, eso es cierto pero si nuestros papás y mamás se ponen siempre a la defensiva será muy difícil que los hijos lo entiendan por las buenas, es por eso que la comunicación es crucial en estas situaciones.

Los padres deberían de escuchar a sus hijos, primero respecto a las decisiones que quieran tomar y ya después, podrán emitir su opinión para que a su vez el hijo o la hija tome su decisión.

Pero es muy común observar que cuando apenas vas a contarle algo a tus padres, ya estén pegando el grito en el cielo y te lo estén prohibiendo.

La vida es demasiado corta como para que dejemos de hacer las cosas que queremos y nos dediquemos a ser felices, y hablo realmente de lo que es, no de caprichos como irnos a vivir con nuestras parejas, eso no, me refiero a la felicidad de irnos de mochilazo con nuestros amigos y amigas o por qué no solos...hablo de escaparnos a la playa con nuestra familia y reír hasta que nos duela el estomago, recordando viejas anécdotas, hablo de ir a un concierto con tu mejor amigo o amiga y bailar y gritar hasta que quedes afónica...como si no hubiera un mañana, hablo de comerte ese helado que te gusta, no pensando en cuantas calorías tiene o si vas a engordar o no.

Digo esto, porque en ocasiones se confunde el capricho con lo que queremos hacer, por ejemplo si tu a los 15 años les dices a tus papás me quiero casar, claro que te dirán mil cosas... pero es quizás porque no tienes aclarada tu mente y obviamente no estás preparada para lo que ello implica, saltarse los pasos de la vida nunca es bueno y lo digo porque he tenido amigos y amigas que lo hacen y después se están lamentando.

Soy de las que piensan que la juventud es un divino tesoro que vale la pena disfrutar, pero siempre con cautela, respetando las reglas de nuestros padres y claro tomándolos en cuenta, esto es... si queremos viajar, decírselos para que estén enterados a dónde y con quién vamos, porque no se trata de hacer cosas solo por hacerlas, sino de que ellos sepan dónde estamos por si sucede cualquier cosa.

Así que vive intensamente, y padres y madres quítense los estereotipos que tiene la sociedad, intenten abrir sus mentes, escuchen a sus hijos y apóyenlos en todo lo bueno que quieran hacer en sus vidas.

No vayan creyendo por ahí que viajar solos es malo, no piensen tanto en lo que puede salir mal, porque si se la pasan pensando eso, probablemente jamás harán algo en sus vidas, los riesgos existen, pero la vida.... la vida se va en un abrir y cerrar de ojos, es por eso que deben dejarlos vivir y ustedes vivir en plenitud O usted qué opina.... comentarios brissa.hernandez@hotmail.com