Amigos tóxicos



 

          El presidente Andrés Manuel López Obrador en realidad no necesita de enemigos porque con sus amigos basta, ya que gentes cercanas a él en lugar de poner todo su empeño para lograr consolidar el proyecto de la 4° Transformación sólo imponen, sin el menor recato, sus intereses, como es el caso del senador Napoleón Gómez Urrutia, mejor conocido como “Napito”, que trató de sacar adelante una reforma contra la subcontratación laboral (outsourcing).

          El hijo del legendario dirigente minero Napoleón Gómez Sada (QEPD) nunca tomó en cuenta los puntos de vista de la Iniciativa Privada, entre los que se encuentra el dirigente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar Lomelí, quien alertó con toda anticipación que el presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social en el Senado pretendía dar un “albazo legislativo” para sacar adelante la reforma en contra de la subcontratación.

          Incluso, Salazar Lomelí denunció que la iniciativa del senador Gómez Urrutia prohibía la subcontratación en actividades preponderantes o principales de una empresa, también buscaba equiparar la subcontratación legal con la ilegal para que fuera considerada como delincuencia organizada y ponía en riesgo la firma del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Gómez Urrutia tampoco tomó en cuenta la propuesta hecha por la joven titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS), María Luisa Alcalde Luján, quien realizó una ardua investigación entre empresas que utilizan la subcontratación para detectar cuáles lavaban dinero o emitían facturas falsas, además de otras que reportaban salarios más bajos de sus trabajadores a fin de evitar el pago de impuestos al IMSS e INFONAVIT, entre otras omisiones.

Algunos periodistas que cubren la fuente del Senado revelaron que el también dirigente del Sindicato de Mineros considera que la joven Alcalde Luján carece de capacidad y experiencia para emitir opiniones acerca de las relaciones laborales en el país.

          Afortunadamente, el coordinador de la fracción de Morena en el Senado, Ricardo Monreal Dávila, frenó de tajo la iniciativa de reforma de Gómez Urrutia que había sido aprobada en el seno de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, luego de enviar un escrito a la presidenta de la mesa directiva, Mónica Fernández Balboa, para que se pospusiera la discusión del dictamen.

          Otro amigo tóxico del presidente López Obrador es sin duda el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Octavio Romero Oropeza, quien a pesar de tener bajo su responsabilidad el mayor presupuesto para obras públicas en el 2019 no ha hecho nada y la industria de la construcción está paralizada.

          De los 217 mil 700 millones de pesos asignados a obras públicas de Pemex en el presente año sólo ha ejercido 76 mil millones de pesos hasta el pasado mes de octubre, es decir arrastra un subejercicio del 72% que ha provocado la parálisis de la industria de la construcción.

          Los expertos en finanzas públicas coinciden en señalar que la falta de experiencia de Romero Oropeza en la industria petrolera, además de los estrictos controles para evitar la corrupción en las licitaciones de Pemex, son los principales factores del fracaso en el rubo de obras públicas.

          Hay otros amigos tóxicos del presidente López Obrador, cuyas ambiciones personales han deteriorado la confianza en la 4° Transformación, como es el caso del célebre presidente de la Comisión de Energía en el Senado, Armando Guadiana Tijerina, quien se valió del cargo para realizar una venta de carbón a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que encabeza Manuel Bartlett Díaz, para echar andar las plantas termoeléctricas que son sumamente contaminantes.

          En la lista no podía faltar el diputado Gerardo Fernández Noroña, ni tampoco el subdelegado médico del ISSSTE en Michoacán, José Manuel Mireles Valverde, entre otros amigos tóxicos del político tabasqueño

          En otro tema, el rector José Andrés Suárez Fernández, presentó ayer las conclusiones del Foro Estatal de Consulta para la reforma de la Ley General de Educación Superior (LGES) que organizó la Secretaría de Educación Pública (SEP), que encabeza Esteban Moctezuma Barragán.

          Catedráticos e investigadores de la UAT presentaron 90 ponencias para aportar sugerencias para la reforma de la LGES, además de los retos que se tienen para mejorar los programas educativos, incentivar las investigaciones y fomentar el desarrollo tecnológico entre los jóvenes universitarios.

          Suárez Fernández estuvo acompañado por la maestra Evangelina de Luna Zermeño, secretaria técnica de la Subsecretaría de Educación Superior de la SEP, quien destacó las propuestas hechas por los participantes en el Foro Estatal de Consulta que se desarrolló en el Centro Regional de Formación Docente e Investigación Docente (CRETAM).

Correo electrónico: jagovea_53@yahoo.com