Aguas con el agua…



 

“Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido”, reza el viejo refrán, y si, así es, por lo general no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos, cuando algo que es parte de nuestra vida no está es entonces que nos damos cuenta cuanta falta nos hace.

Cuando lo tenemos hasta le maltratamos, le tratamos con indiferencia, ni siquiera nos percatamos de su presencia, pero cuando se va su ausencia nos hace casi enloquecer.

Lo peor es que en muchas ocasiones no hay manera ni dinero que recupere lo perdido, sucede con el tiempo, la salud, las buenas amistades y hasta la vida misma.

Igual sucede con el agua, cuando la tenemos al alcance de la mano no le damos su justa valía, pero cuando escasea a gritos pedimos su compañía.

El agua, cuando la tenemos no la cuidamos, algunas veces consientes, otras inconscientes la desperdiciamos, al caño la mandamos  sin darnos cuenta que chorro a chorro, gota a gota el agua se agota.

En la capital tamaulipeca el agua hoy es un tesoro difícil de encontrar, los mantos acuíferos se colapsan, el acueducto, que trae el agua desde la presa Vicente guerrero, ya no es suficiente, ya rebaso los 20 años para los que fe diseñado y la cantidad de población se ha triplicado.

Mucho se ha dicho sobre la temporada de estiaje, época en la que el vital líquido escasea en todas partes, pero muchas veces poco caso hicimos, no cuidamos el agua y hoy sufrimos las consecuencias.

La falta de agua no es exclusiva de una ciudad razón por la que todos los ciudadanos debemos hacer conciencia y utilizarla responsablemente, porque lo que unos desperdician otros la necesitan.

Cierto es que el recurso agua se está agotando en todo el mundo, que incluso mucho se ha dicho que la siguiente guerra puede ser por la falta del vital líquido, de ahí la necesidad de que todos hagamos conciencia, cuando la tenemos no la desperdiciemos.

Lo anterior viene a colación porque con tristeza y coraje vimos como en dos direcciones sin ningún pudor desperdiciaban el agua, barrían las banquetas a chorro de manguera, lo peor en zonas donde a escaseado, eso es ser inconsciente, en otros lugares desean tener una cubeta con el vital líquido.

Más triste es que la gente se moleste cuando se les dice que no desperdicien el agua de esa manera, que la cuiden y airosamente contestan, “para eso la pago”, la verdad no es si se paga o no sino que hoy es criminal tirar el agua, no darle un uso correcto cuando la tenemos.

Conciencia debemos hacer, las banquetas no se barren a chorro de manguera, tampoco hay necesidad de regar toda la calle, en el pavimento no nace nada, al contrario, calienta más el ambiente, se genera bochorno.

Dice una canción que el agua y su trasparencia va permitiendo la vida, que no desafiemos a la naturaleza, y es verdad, sin agua simplemente no hay vida y por eso debemos hacer conciencia en cuidarla.

Fomentar  una buena cultura del uso, cuidado y rentabilidad del agua es básico, comenzando desde el hogar, las escuelas e instituciones gubernamentales, los adultos debemos hacer conciencia y educar a las nuevas generaciones sobre el cuidado del vital líquido para que el día de mañana no sufran por no tenerle.

No es rezo, es la necesidad, que la gente se dé cuenta que el agua debe protegerse como el más grande tesoro, que la valoremos cuando la tenemos para que no la lloremos cuando la perdemos. Por lo tanto, aguas con el agua…